11 dic. Brasil de Fato* Este es un momento de unidad de todo el pueblo, de las fuerzas de la democracia, progresistas, en la intransigente lucha por las conquistas democráticas. Los sectores golpistas de la derecha, a través de un grupo de parlamentarios liderados por el diputado Eduardo Cunha, quieren el impeachment (figura de acusación mediante la cual se puede procesar un alto cargo público con el fin de inhabilitarlo) de la presidenta de la República.

La mayoría del pueblo brasilero, a través de las centrales sindicales, de los movimientos populares, de los estudiantes, de las organizaciones de jóvenes, mujeres, negros, de la comunidad LGTBI, de indígenas, de los pastores de las iglesias, de la intelectualidad democrática, así como a través de la opinión de cada ciudadano y ciudadana, se está pronunciando en contra del impeachment. A esto se le suman, también, los amplios sectores democráticos de la sociedad civil, del mundo religioso, jurídico, intelectual y cultural del país.

Estamos en contra del impeachment porque sobre la presidenta Dilma Rousseff no recae ninguna acusación o sospecha de crimen, deshonestidad o ilegalidad. No hay ningún acto o decisión de la presidenta Rousseff que pueda ser considerado como de responsabilidad criminal. Y sin responsabilidad criminal no existe motivo para el impeachment.

Nos movilizamos en contra del impeachment porque pretende quitar a la presidentea Dilma para revocar las conquistas y los derechos del pueblo brasilero, para destruir y privatizar a Petrobras, para someter a Brasil a los intereses imperialistas.

Las motivaciones de Eduardo Cunha

Somos contrarios al impeachment, porque sabemos de las motivaciones criminales del diputado Eduardo Cunha, el cual es dueño de varias cuentas bancarias en Suiza, en las que tiene depositados varios millones de reales, dinero de origen ilícito. Por esta razón, Cunha quiere que la oposición lo proteja de la casación, a cambio de la promesa de manipular el proceso de impeachment y retirar los derechos políticos del mandato legítimo de la presidenta Dilma.

Entendemos que se trata de un verdadero atropello a la democracia, la legalidad y a la soberanía del voto popular puesto que aquellos que pretenden destituir a Dilma Rousseff deben disputar las próximas elecciones presidenciales, en 2018. Es esto lo que piensan varios de los que pertenecen a sectores de la oposición y que también son contrarios al impeachement.

Por otra política económica

Queremos y exigimos del gobierno de Dilma una política económica que retome y profundice el legado de las conquistas sociales, además de promover desarrollo económico en la distribución de los recursos, la generación de empleo y la inclusión social.

Este es un momento de unidad de todo el pueblo brasilero, de las fuerzas democráticas y progresistas en la intransigente lucha por las conquistas sociales. Alentamos a la presidenta Dilma a convocar al pueblo brasilero a defender su mandato con este objetivo: continuar con el programa político que resultó victorioso en  las elecciones presidenciales de 2014.

CI BF/DM/11/12/2015/13:05

*Brasil de Fato es un periódico impulsado por el movimiento los Sin Tierra y vinculado a sindicatos y movimientos sociales en Brasil. Nota original: http://brasildefato.com.br/node/33677