CI.- Organizaciones defensoras de derechos humanos expresaron su preocupación tras el anuncio del ministro de Defensa designado, Jorge Eduardo Mora Rangel, quien afirmó que derogará los decretos del gobierno Petro que transformaron el ESMAD en la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UDMO). Según los críticos, esta decisión podría significar un retroceso en la protección de los manifestantes y un aumento de la violencia policial.
El anuncio del futuro ministro de Defensa, el exgeneral Jorge Eduardo Mora Rangel, encendió las alarmas entre varias organizaciones sociales. Mora Rangel afirmó que el gobierno de Abelardo de la Espriella derogará «una serie de decretos que le ataban las manos a la Fuerza Pública», lo que implicaría el regreso del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) con su antiguo nombre y funciones. Durante el gobierno de Gustavo Petro, ese cuerpo pasó a denominarse Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UDMO), y su accionar violento disminuyó.
Gloria Silva, abogada del Equipo Jurídico Pueblos y defensora de derechos humanos explicó que el Esmad nunca se fue, solo le cambiaron el nombre y durante el gobierno Petro tuvo algunos controles que desaparecerían en el próximo gobierno de extrema derecha de Abelardo de la Espriella.
En Colombia, el ESMAD acumula múltiples denuncias por violaciones a los derechos humanos. Organizaciones sociales documentaron homicidios, uso excesivo de la fuerza y lesiones graves —especialmente oculares— durante manifestaciones y protestas ciudadanas entre 2018 y 2022.

Víctimas del Esmad
Uno de los casos más recordados es el de Dilan Cruz, un joven de 18 años asesinado por el ESMAD en Bogotá el 23 de noviembre de 2019. Un proyectil bean bag, disparado por el capitán Manuel Cubillos Rodríguez, lo hirió en la cabeza. Dos días después, Dilan falleció en el Hospital San Ignacio. Pese a las evidencias, su caso permanece en la impunidad.
El Colectivo de Abogados y Abogadas José Alvear Restrepo, que ha representado a víctimas de violencia policial, señaló que entre 1999 y 2022 unas 179 personas sufrieron lesiones oculares a manos de agentes de ese escuadrón. Solo durante el gobierno de Iván Duque se registraron más de 100 casos.

Amnistía Internacional documentó que, entre el 28 de abril y el 20 de octubre de 2021, las fuerzas de seguridad colombianas cometieron múltiples acciones represivas y violentas contra manifestantes. La organización enfatizó que la Policía hizo un uso desproporcionado de armas potencialmente letales, lo que provocó lesiones oculares a numerosas personas.
En el informe conjunto Tiros a la Vista, elaborado por Amnistía Internacional, Temblores y el Programa de Acción por la Igualdad y la Inclusión Social (PAIIS) de la Universidad de los Andes, se documentaron 103 casos de violencia ocular durante ese periodo. De ellos, 14 personas perdieron un ojo, otras 14 sufrieron pérdida total de la vista, nueve tuvieron pérdida parcial, seis presentaron heridas sin pérdida de visión y 60 registraron traumas oculares sin daño permanente.

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Durante el gobierno de Gustavo Petro, la violencia de ese cuerpo policial disminuyó, en parte gracias al Decreto 003, que estableció el uso de la fuerza como último recurso y promovió mayor respeto hacia manifestantes. Sin embargo, Petro no cumplió su promesa de campaña de desaparecer el ESMAD, pues esa reforma requería cambios legislativos profundos al Estatuto de Seguridad y a las fuerzas militares, institución que también es señalada por vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo.
Alejandro Lanz, de la organización de derechos humanos Temblores, declaró al diario El Espectador: «El nuevo ministro no ha leído la resolución ni las otras normativas relacionadas con la regulación del uso de la fuerza. Estas normativas reconocen y protegen la discrecionalidad de los uniformados, de la UDMO y de otras unidades sobre la necesidad y proporcionalidad del uso de la fuerza».

Keiry Movilla
Justicia en deuda
Aunque la justicia colombiana ha condenado a algunos patrulleros del ESMAD, los altos oficiales, ministros y presidentes suelen quedar impunes.
El pasado mes de mayo, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca declaró responsable a la Policía, al Esmad y al Ministerio de Defensa por la lesión ocular de Keiry Movilla Salazar, ocurrida durante las protestas estudiantiles de 2018.

Leidy Cadena
En febrero de 2026, el patrullero Danilo José Núñez Zabaleta fue condenado por disparar un proyectil de bala de goma contra Leidy Cadena, quien perdió su ojo derecho en el estallido social de 2021 en Bogotá.
Actualmente, el Movimiento en Resistencia Contra las Agresiones Oculares del Esmad (Mocao) agrupa a más de 100 víctimas de traumas oculares causados por la fuerza pública. Sus integrantes buscan justicia, reparación integral, memoria y garantías de no repetición, y califican estas agresiones como tortura sistemática.

La organización formuló exigencias estructurales para transformar la Policía Nacional y garantizar el respeto a los derechos humanos:
- Desmonte o transformación integral del ESMAD/UDMO, por su asociación con violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
- Garantías de no repetición, que incluyan la revisión de protocolos sobre armas menos letales.
- Sanciones a todos los responsables, incluidos los mandos superiores.
- Fortalecimiento de mecanismos de investigación independientes.
- Reparación integral para las víctimas, con medidas de rehabilitación, indemnización, satisfacción y garantías de no repetición.
CI FC/09/07/2026/18:00
