11 ago. CI.- La Securities and Check Comission (SEC) determinó que el Grupo Aval y Corficolombiana pagaron 28 millones de dólares en sobornos dentro del caso de corrupción de la multinacional Odebrecht.
La SEC determinó que el conglomerado colombiano Grupo Aval Acciones y Valores S.A. y su filial bancaria, Corporación Financiera Colombiana S.A. (Corficolombiana) violaron la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA).
El Fiscal Federal del Distrito de Maryland, Erek L. Barron dijo: “Corficolombiana ha reconocido su papel en un importante ardid de sobornos en el extranjero, y por ello se le exigen responsabilidades”. También agrego: “En virtud del DPA, la empresa está pagando una considerable sanción penal y seguirá cooperando con los Estados Unidos en las investigaciones penales relacionadas con esta conducta”.
La multas para evitar un proceso judicial
Según el comunicado del Departamento de Justicia, la Corporación Financiera Colombiana S.A.(Corficolombiana), ha acordado pagar más de $80 millones de dólares estadounidenses para resolver las investigaciones paralelas sobre sobornos realizadas por autoridades penales, civiles y administrativas de los Estados Unidos y Colombia, derivadas del involucramiento de la empresa en un ardid para pagar millones de dólares en sobornos a altos funcionarios del Gobierno de Colombia.
Corficolombiana había conseguido un contrato con el gobierno colombiano para realizar un proyecto de infraestructura vial en Colombia.
La SEC definió que el Grupo Aval, a través de Corficolombiana, sobornó a funcionarios del gobierno de Colombia para obtener una extensión del contrato.
De esta forma, Corficolombiana pagó al menos $28 millones de dólares en sobornos entre 2012 y 2015 con el conocimiento, aprobación y asistencia del expresidente de Corficolombiana, José Elías Melo.
De acuerdo con la decisión de la SEC, Corficolombiana con los pagos ilegales le generó al Grupo Aval un millonario beneficio financiero de aproximadamente $32 millones de dólares.
Charles Cain, jefe de la SEC, dijo: “los sobornos se financiaron a través de pagos efectuados por facturas que carecían de documentación de respaldo y contratos por servicios vagamente descritos que generalmente se manejan internamente en lugar de terceros”.
El Grupo Aval admitió los sobornos
Por su parte, el Grupo Aval y Corficolombiana aceptaron que violaron las disposiciones contables y, en el caso de Corficolombiana, las disposiciones antisoborno.
En un comunicado del Grupo Aval y Corficolombiana afirman: “Al suscribir estas resoluciones, Corficolombiana y Grupo Aval reconocieron y aceptaron su responsabilidad, bajo la ley estadounidense, por la conducta del exejecutivo de Corficolombiana”.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos encontró que tanto Corficolombiana como Odebrecht pagaron sobornos a funcionarios de los gobiernos Uribe, Santos, así como a funcionarios del poder judicial.
La Securities and Check Comission (SEC) o Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos, comúnmente conocida como la SEC, es una agencia del Gobierno de Estados Unidos que tiene la responsabilidad principal de hacer cumplir las leyes federales de los valores y regular la industria de los valores, los mercados financieros de la nación, así como las bolsas de valores, de opciones y otros mercados de valores electrónicos.
Sarmiento Angulo y su poder
Luis Carlos Sarmiento Angulo es considerado uno de los hombres más ricos del mundo y con gran poder en Colombia. A marzo de 2023 se estima que cuenta con un patrimonio neto de $9.900 millones de dólares. Es el principal dueño y accionista del Grupo Aval y Corficolombiana.

El Grupo Aval es un conglomerado financiero que cuenta con cuatro bancos en Colombia (Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular y Banco AV Villas).
También es el mayor administrador de fondos privados de pensiones y cesantías en Colombia, siendo dueño de Porvenir y la corporación financiera más grande de Colombia, conocida como Corficolombiana.
Corficolombiana es una corporación financiera, cuya principal labor se destaca como inversionista en la estructuración, gestión y administración de empresas y proyectos en Colombia. Con más de 60 años de trayectoria tiene inversiones en sectores claves de la economía como infraestructura, gas y energía, agroindustria y turismo.
De igual forma y como lo reconocen en su comunicado, el Grupo Aval está presente en Centroamérica a través de la operación de Multibank en Panamá. Del mismo modo, Sarmiento Angulo es dueño del periódico El Tiempo.
El olvidado caso de Jorge Enrique Pizano

Jorge Enrique Pizano era el auditor del proyecto Ruta del Sol II y se convirtió en el testigo clave del en el caso de corrupción de Odebrecht y en los sobornos del grupo Aval.
Sin embargo, murió en extrañas circunstancias el 8 de noviembre de 2018. Aunque en principio se creyó que había muerto por causas naturales, días después su hijo Alejandro murió envenenado tras beber una botella con cianuro que estaba en la oficina de su padre.
Desde ese momento crecieron los rumores de que la muerte del ingeniero Jorge Enrique Pizano fueron el resultado de un asesinato que involucraría al ex Fiscal General Néstor Humberto Martínez (quien trabajó para el Grupo Aval de Sarmiento Angulo).
Aunque el informe inicial señaló que la muerte de Jorge Enrique Pizano se debió a un infarto, ya que este padecía de cáncer y su cuerpo fue cremado, las dudas aumentaron no solo con el envenenamiento de su hijo, sino porque el director de medicina legal de la época, Carlos Eduardo Valdés renunció tras ser cuestionado por otros expertos sobre su dictamen inicial oficial que negaba el envenenamiento de Pizano.
CI FC/11/08/2023/8:00


La ambición del ser humano, por acumular bienes materiales es inmensurable, hasta el punto que subordina principios, valores, sentimientos y consideraciones sobre la sociedad y la vida de las personas.
Mí reclamo a la Procuraduría y Fiscalía, porque no investiga a los funcionarios corruptos en los contratos gigantes como son algunos Reficar, Odebrecht, obras de Elefantes blancos en los territorios y que no se metan en la politiquería. Al pueblo ya no le meten los dedos a la boca.