CI.- Con cantos, palabras y caminos compartidos, la Escuela Kimy Pernía Domicó cerró un nuevo ciclo de la Escuela Territorial de Memoria «Minga de Pueblos en Resistencia», un proceso que tejió saberes, territorios y luchas por la vida digna en la ciudad.

Durante varias jornadas, comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas, víctimas del conflicto, firmantes de paz y colectivos ambientales se reunieron para reconocer en la memoria un camino que construye paz ambiental y territorial.

Desde el páramo de Sumapaz hasta los cerros del sur de Bogotá, la Escuela reafirmó que la educación popular ambiental no solo se enseña en las aulas, sino que camina la palabra y reconoce los territorios.

Iván Rojas, integrante de la Escuela, expresó: «Recorrer el territorio es fundamental para construir paz ambiental y reconocer a la naturaleza como sujeto de derechos. Las memorias se tejen entre los pueblos, y en esas memorias reside el poder transformador de las comunidades para crear futuros de vida digna».

El ciclo culminó el 8 de noviembre en el asentamiento de Tocaimita, en la localidad de Usme. La minga fue un encuentro y diálogo de saberes alrededor del mambeo y la chicha, dos alimentos cruciales que dan fuerza a los procesos comunitarios de origen indígena.

Construir y caminar la palabra

Nicxa Estupiñán, maestra y lideresa comunitaria, destacó que en el lugar conviven niños y niñas indígenas, víctimas del conflicto y firmantes de paz que, con sus manos y su palabra, fortalecen el tejido social: «Aquí enseñamos la lengua materna, la música y la danza propia; construimos las casas, la placa huella y los sueños colectivos. En comunidad, levantamos nuestro plan de vida territorial».

Para Laura Cala Mejía, esta experiencia fue una lección viva de autonomía y resistencia urbana: «Nos nutrimos de los saberes ancestrales y de la fuerza de comunidades que, con voluntad política, defienden el territorio. Reconocemos que en el sur de la ciudad hay vida, dignidad y organización popular que sostienen la esperanza».

Lucha ambiental

El recorrido también llevó a los participantes a la Reserva Ecológica Cerro Seco, en Ciudad Bolívar, un lugar donde la defensa ambiental se entrelaza con la memoria y la pedagogía popular, y donde los rostros de mujeres e infancias son esenciales en la construcción del tejido comunitario.

Edna Higuera, documentalista y lideresa ambiental, recordó que este lugar «no es solo un paisaje bonito, es un ecosistema vital que nos invita a transformar las visiones sobre la ciudad. No se trata de romantizar la pobreza, sino de reconocer que aquí cada forma de vida —un ave, un insecto, una planta— tiene un valor esencial que debemos proteger».

Las jornadas también dejaron huellas profundas en quienes participaron por primera vez, en especial en hombres y mujeres jóvenes que descubren y reconocen la diversidad y biodiversidad de los territorios que conforman Bogotá.

Educación popular

Zoe Romero destacó la emoción de encontrarse con comunidades indígenas en la urbe: «Fue un espacio hermoso que me recordó a la Amazonía; caminar la palabra, compartir la chicha y multiplicar la paz».

Por su parte, Wendy Aldana resaltó el enfoque educativo de procesos de base como Asociación Defensora de los Niños, Niñas y la Familia (ASODENFA), de quienes manifestó: «Aquí los niños no son solo el futuro; son parte del presente. Se les escucha, se les da voz y voto, y eso transforma la manera de pensar de la comunidad».

La Escuela Kimy Pernía Domicó se consolida como un referente de educación popular ambiental en Bogotá; apuesta por una pedagogía que une la defensa del territorio con la construcción de memorias colectivas.

Por ello, es vital «reconocer la diversidad cultural, social y ambiental de la ciudad como primer paso para construir paz con la naturaleza», concluyó Wendy Triana, educadora popular ambiental.

Desde los cerros, los ríos y los barrios, la Escuela Kimy Pernía Domicó camina la palabra de la mano del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, y enraíza el sueño de Ana María Cuesta de ser pueblos en resistencia que siembran paz y memorias vivas en Bogotá.

CI IR/FC/14/11/2025/12:00