25 nov, CI.- Organizaciones y colectivas feministas de la ciudad de Cúcuta y área metropolitana de Norte de Santander, desarrollaron una agenda ardua en pro de las mujeres vulnerables de la ciudad, migrantes y de acogida durante el 2021. A su vez, proyectan un calendario feminista recargado para el próximo año.

Reconocer el cuerpo y sus diversos métodos de cuidado

La Corporación Mujer Denuncia y Muévete es una organización que vela y lucha por los Derechos Humanos. Trabaja especialmente por los derechos reproductivos de las mujeres vulnerables, para que reconozcan sus cuerpos y los diversos métodos de cuidado. Su objetivo es ayudar a la población migrante y de acogida, para lo cual hacen acompañamiento a las interrupciones voluntariuas de los embarazos -IVE-, en las tres causales que dicta la sentencia C-355 de 2006.

“Hacemos cumplimiento de las leyes que velan por restablecer y garantizar los DDHH de niñas y mujeres. Además, asesoramos y realizamos acompañamiento en razón de feminicidios, acompañamiento a las familias de las víctimas, asesoría por reconocimiento de feminicidio y no de homicidio”, explica Alejandra Vera, directora de la Corporación.

La agenda que maneja la Corporación en los diferentes barrios del municipio de Villa del Rosario, zona fronteriza con alta violencia, desigualdad y pobreza; la realiza en articulación con las lideresas de cada barrio. Llevan actividades, charlas y cátedras acerca del feminismo, autocuidado y rutas de atención.

Desentrañar el “paraestado”

El Observatorio de Asuntos de Género de Norte de Santander -Oagnds- realiza proyectos de investigación de las diferentes violencias que viven las mujeres en la región. Este año materializaron dos boletines donde explican el “paraestado” presente en la región, y cómo va organizando y dominando el territorio a través de economías ilegales, de violencia estructural, donde los cuerpos de las mujeres terminan siendo violentados de manera diferencial.

“Como Observatorio, hemos construido alianzas con las madres adoratrices, que crean espacios de escucha con mujeres migrantes y venteras informales. Asimismo, con organizaciones en barrios periféricos de la ciudad de Cúcuta, donde se toman las muestras de lo que sucede y que les permiten enfrentar las violencias que allí viven, creando herramientas y estrategias que les permita apoyo en cooperación internacional”, comenta Gabriela Chacón, codirectora del Oagnds.

Las mujeres migrantes son las más afectadas en este paralelismo propio de la región fronteriza. Por eso, el Observatorio plantea la necesidad de construir políticas públicas para salvaguardar las vidas de las mujeres migrantes y población LGTBIQ.

Un total de 193 víctimas de violencia patriarcal fue registrado en el departamento en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 26 de julio de este año, según el Boletín #4 emitido por el Observatorio de Asuntos de Género de Norte de Santander.

Las mujeres del Catatumbo

El Observatorio también ha realizado articulaciones con las mujeres del Catatumbo para recibir los temas de violencias y los altos índices de feminicidio que han sucedido en la subregión. “En Tibú y en el corazón del Catatumbo las instituciones no actúan de manera eficaz, por ello creamos rutas de emergencia para que se comuniquen con las organizaciones de la ciudad y así podamos gestionar lo necesario”, afirma Chacón.

En esta misma línea de trabajoj, los días 6, 9, 18 y 19 de diciembre tienen proyectado realizar una donatón llamada No más hijos para la guerra, en articulación con otras colectivas feministas de la ciudad de Cúcuta. Ahí se recogerán insumos que sirvan para la construcción de una escuela de arte y deporte para la paz en el municipio La Gabarra.

En los boletines oficiales del Observatorio han abordado el tema de la trata personas en la población migrante y han encontrado que la servidumbre doméstica, el matrimonio servil, la explotación sexual, trabajo forzado y reclutamiento forzado han sido ligadas con el tema del conflicto armado y el microtráfico.

Según la Asociación Madres del Catatumbo por la Paz, al menos 10 mujeres han sido asesinadas entre abril y agosto, y 46 han salido de Tibú por amenazas. Esta última semana se registró un caso de feminicidio en Tibú sobre una lideresa social.

La institucionalidad en contra de las mujeres

Las mujeres en esta región sufren, además de la violencia patriarcal, la violencia estructural, revictimización por parte de los funcionarios de la institucionalidad encargada, y también le son negados el acceso a la salud física, sexual y reproductiva, mental.

“La Corporación, en convenio con la Fundación Oriéntame, hemos logrado crear lazos para que estas mujeres puedan acceder al IVE y a otros programas”, comenta Loren Botello, voluntaria de la Corporación.

Según la Corporación, la mayoría de mujeres que acceden al IVE son explotadas en la pronstitución y posiblemente dadas en contextos de migración como la trata de personas.

Maternidades Dignas es un proyecto de salud materna para que las mujeres migrantes puedan tener acceso a la salud, servicios y que puedan gozar de una maternidad digna sin riesgos, sin complicaciones y sin discriminación. “En muchas ocasiones estas mujeres son vulneradas por parte de las instituciones por no contar con la información, hay puntos estratégicos y grupos focales para que puedan acceder al servicio”, comenta Valeria Polo, voluntaria de la Corporación.

El Movimiento Causa Justa se enfoca en la demanda por la eliminación del aborto en el código penal. De esta articulación hacen parte más de 90 organizaciones a nivel nacional; en Norte de Santander colectivas como Las Mijas, Mujeres en Movimiento, Corporación Mujer Denuncia y Muévete también participan de esta lucha.

El objetivo es lograr que ninguna niña ni mujer sea penalizada por ejercer su derechos a decidir sobre su cuerpo, tampoco ningún profesional de la salud sea judicializado por practicar el procedimiento. En este momento el movimiento está a la espera de la demanda interpuesta a la Corte Constitucional.

Las organizaciones feministas, colectivas y aliadas seguirán trabajando en este 2022 por una agenda con más temáticas y proyectos que abarquen a más mujeres migrantes y vulnerables de la ciudad, realizando así articulaciones en diferentes municipios de la región Norte Santandereana y la subregión del Catatumbo con el fin de parar la guerra en contra de las mujeres, feminicidios y violencia basada en género en cada territorio fronterizo.

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