26 feb. CI.- Manuel Lozano Guillén nació en Huesca (España) en el seno de una familia campesina humilde. Cataluña fue su primer destino cuando decidió salir de su pueblo natal; trabajando de jornalero en oficios varios. Militante de la Confederación Nacional del Trabajo -CNT-, fue perseguido por la policía, exiliándose en Francia bajo la dictadura de Primo de Rivera.
En 1931, regresó a la Península poco antes de la proclamación de la Segunda República española. Estableció contactos con militantes anarquistas de Albalat de Cinca, como Félix Carrasquer Launed, y siguiendo el ejemplo de éste, creó una agrupación cultural a su pueblo. Fue el primer secretario de la CNT de su pueblo de origén, desarrollando una gran labor de propaganda.
Miembro de la Federación Anarquista Ibérica -FAI-, Lozano Guillén participó activamente en los movimientos insurreccionales de enero de 1932 y diciembre de 1933, hechos por los que fue perseguido. El 20 de diciembre de 1933 fue detenido en Barcelona, bajo el nombre de Antonio Ferrer Castillo, acusado de haber participado en la pasada insurrección. A raíz del levantamiento fascista de julio de 1936 adquirió un gran prestigio y pasó a ocupar importantes funciones orgánicas: encargado del Comité Revolucionario y de las colectividades del Bellver del Cinca, delegado de la Comarcal del Cinca al Pleno Regional de Aragón de agosto de 1936, entre otras.
Años más tarde se incorporó como voluntario a la columna Roja y Negra en la 14 Centuria. Cuando los enfrentamientos de mayo de 1937 con la reacción estalinista, con el apoyo de Miguel García Vivancos, marchó a Barcelona con Máximo Franco Cavero, jefe de la 127 Brigada Mixta, y una cincuentena de compañeros, pero Gregorio Jover, jefe de la 28 División Confederal los detuvo a Binéfar y les hizo reconsiderar su postura.
Desde junio de 1937, con la militarización de las columnas milicianas, es comisario de Brigada hasta el final de la guerra, luchando en los frentes de Aragón, Levante y Extremadura. Recibió la condecoración al valor junto a toda la División en el frente de Teruel en abril y mayo de 1938, que evitó la caída de Valencia con su defensa y resistencia. En marzo de 1939 se enfrentó y desarmó a las tropas del Gobierno estalinista de Juan Negrín López, sublevadas en Madrid contra la Junta de Defensa de Casado.
Al final de la guerra fue detenido por las tropas franquistas en el puerto de Alicante y fue encerrado en el campo de concentración de Albatera y posteriormente en Orihuela y Barbastro. Juzgado, fue condenado a 20 años de prisión que vivió en las cárceles de Huesca. En mayo de 1940 un comando del grupo guerrillero anarquista encabezado por Francisco Ponzán Vidal intentó liberarlo de allí sin éxito. Juzgado de nuevo, fue condenado a muerte. En esta coyuntura, las autoridades franquistas le ofrecieron que aceptara un cargo en sus sindicatos, propuesta que rechazó. Manuel Lozano Guillén fue fusilado el 24 de abril de 1945, otras fuentes citan el 29 de abril y el 1 de mayo según como está escrito en la tapia del cementerio de Torrero de Zaragoza.
CI SZ/SZ/26/02/16/00:00

