Durante los meses de febrero y marzo la periodista francesa Amandine D´Elia visitó a las comunidades indígenas del Norte del Cauca que protagonizaron acciones de «Liberación de la madre tierra». El documental Tierras Tomadas refleja con crudeza los motivos de esa lucha y la represión del Estado.
«Cansados y cansadas de esperar cumplimientos del gobierno, indígenas Nasa tomaron tierras de sus ancestros industrializadas por uno de los empresarios más ricos de Colombia», comienza diciendo Amandine, en la presentación del documental que se realizó el pasado miércoles 3 de junio en Bogotá. Su realización audiovisual condensa las confrontaciones que se dieron en tierras del municipio de Corinto, tomadas por las comunidades indígenas que reclaman les sean devueltas por pertenecer a sus ancestros. Además de reflejar la crudeza de la represión del Escuadrón Móvil Anti Disturbios -ESMAD-, el video muestra testimonios que señalan al empresario Carlos Ardila Lulle, dueño de los ingenios azucareros Providencia e Incauca que abarcan miles de hectáreas, de las empresas RCN y Postobón. Con datos de archivo, se señalan las denuncias que vincularían a este empresario con grupos paramilitares en el pasado, situación que aún hoy genera temor entre los indígenas que sostienen el conflicto por las tierras que reclaman.

Colombia Informa denunció en marzo pasado las agresiones sufridas por Amandine D´Elia, corresponsal de esta agencia, al registrar las imágenes que finalmente nutren el video. Finalizada la presentación, dialogamos con la documentalista sobre ese y otros aspectos vinculados al documental:
Colombia Informa: ¿Cómo vivió las agresiones recibidas mientras hacía su trabajo en medio de los enfrentamientos?
Amandine D´Elia: Con los medios de comunicación o los periodistas extranjeros no hay riesgo serio, en general. Mi trabajo es mostrar, denunciar las acciones del Estado, entonces no estaban contentos y hubo represión. A mí no me sorprende, sí estuve un poco asustada, pero no tanto porque sé que el ESMAD no puede permitirse acabar con la vida de una documentalista francesa. Creo que hay que aprovechar del estatus de extranjero para poner las cámaras donde otros periodistas no llegan.
C. I.: ¿Más allá de su oficio, cree que su trabajo tiene que tener una utilidad social?
A. D´E.: Me parece interesante que la gente conozca esta situación, también la gente que lucha, para que se puedan solidarizar, y conocer distintas formas de lucha.

El documental recoge testimonios de mujeres y hombres que hablan de sus tradiciones, sus familias y los espacios que retomaron durante los días de enfrentamientos con la fuerza pública. Describen las formas organizativas del pueblo Nasa que, alrededor de una identidad fuerte y consolidada, reclama las tierras que han sido trabajadas por sus ancestros y son la fuente de producción para su vida.
La producción audiovisual se va a difundir en su versión completa por internet después de cumplir una serie de presentaciones a lo largo del primer mes. «No pienso en hacer plata con este trabajo, no me gusta el Copyright», aclara Amandine.

