“La informalidad de la mayoría de personas que trabajan con contratos basura, que en cualquier momento se puede dar por terminados, además de precarizar las condiciones de vida genera un mal ambiente y persecución a quienes se quieren vincular a los sindicatos.”
Estas son las razones con las que organizaciones populares y sindicales invitan al IV Seminario sobre derechos sociales, laborales y trabajo digno en Bogotá, a todas las personas que busquen capacitación en estos temas. El contexto de este espacio de formación es el mundo del trabajo en esta época.
Colombia Informa dialogó con Francisco Castillo, director de la Corporación Aury Sará Marrugo, centro de investigación de la Unión Sindical Obrera (USO), uno de los convocantes al seminario, para ampliar la información sobre esta iniciativa.
Colombia Informa: ¿Cuál es la situación actual del sindicalismo en Colombia?
Francisco Castillo: El sindicalismo sigue en crisis. Una manifestación de esto es que de cada 100 trabajadores, solo 4 están sindicalizados. En una situación en la que inciden factores de carácter ideológico y político y otros que tienen que ver con la persecución a las organizaciones de trabajadores y a las personas dirigentes comprometidas con los cambios sociales.
En eso índice que ha habido un descuido en la formación de los trabajadores, con respecto a aprender a conseguir sus reivindicaciones con la lucha, con su iniciativa y creatividad. Tiene que ver también con el acomodamiento de los dirigentes sindicales que han encontrado en sus privilegios una forma de vida.
Con respecto a la persecución, hay que recordar que este país es campeón mundial del asesinato de sindicalistas. Desde 1986, año en que se creó la Central Unitaria de los Trabajadores (Cut), 3.000 dirigentes sindicales han sido asesinados. En el marco de la violencia que ha azotado el país, la formación de un dirigente sindical es un proceso de vida y el asesinato de uno de ellos, además del dolor de sus familias, amigos y compañeros, significa acabar con múltiples esfuerzos que hacen las organizaciones y agotar las posibilidades de cambio que tanto necesita Colombia.
C.I: ¿En la realidad del país y en las condiciones laborales actuales, son necesarios los sindicatos?
F.C: El sindicalismo es una de las formas de organización de las personas trabajadoras, mas no la única. El sindicato es lo que mejor responde a sus intereses y por eso el derecho a organizarse en él está reconocido como un derecho fundamental en la Constitución Política del país, en los convenios internacionales y desde la Organización Internacional del Trabajo (Oit). Pero existe una cultura en los empresarios y en el Estado según la cual el hecho de que un trabajador esté en un sindicato es algo negativo. Por ese hecho lo consideran de una vez de izquierda, revolucionario e incluso lo relacionan con la insurgencia. Han criminalizado la posibilidad de ser sindicalista y por eso Colombia es uno de los países con más baja sindicalización en el mundo: mientras que en Europa y Estados Unidos el porcentaje de sindicalización es superior al 60%, acá apenas llega al 4%.
Eso explica que la gran mayoría de personas desconoce sus derechos y trabaja en las peores condiciones laborales. Los sindicatos sirven también para la educación social y política que permite que quien trabaja sea igualmente sujeto activo y consciente de las transformaciones que exige la realidad de nuestro país, así como para mejorar sus relaciones de vida con la familia y la comunidad.
C.I: Su respuesta es entonces que sí se necesitan los sindicatos…
F.C: Reivindicamos los sindicatos, pero éstos tienen que cambiar, convertirse en actores políticos en el sentido de que no solamente luchan por los derechos de sus afiliados, sino que además construyen políticas para los sectores de la economía con los que están relacionados; que se preocupan por la realidad de todos los trabajadores y de la sociedad, que mejoran los entornos de las familias, confrontando prácticas que las afectan, como el machismo.
C.I: ¿De quién es la responsabilidad de educar a quienes trabajan acerca de sus derechos?
F.C: estas personas deben reconocer que son ellas mismas las que tienen que educarse. Entre las pocas organizaciones sindicales que hay, algunas se preocupan por la educación sindical, social y política de los trabajadores. De manera más precisa, más que las organizaciones como tal, son algunas personas las que se preocupan por crear nuevos liderazgos entre sus afiliados y en las comunidades, porque entienden el papel de los sindicatos en la formación. Ellas se interesan por que haya una capacitación que permita que los trabajadores reflexionen, que se expresen democráticamente, que sean solidarios, que se ubiquen en los problemas nacionales e internacionales, que les duelan realidades como la muerte de la gente en Bangladesh, por las malas condiciones de seguridad industrial en las que trabaja y por la sobrexplotación a la que la someten los patronos.
C.I: ¿Qué propuesta está haciendo la Corporación Aury Sará para la educación en el mundo del trabajo?
F.C: Tenemos programas internos para los petroleros y el resto de trabajadores del sector minero-energético, con el propósito de crear un liderazgo desde la base que cambie costumbres que perjudican su mundo y el del movimiento sindical; en eso hemos tenido muy buenos resultados, pues en este momento podemos decir que el 90% de quienes dirigen los sindicatos del sector han asistido a nuestros programas educativos.
Tenemos además un programa externo para educar a los demás trabajadores y comunidades frente al tema minero-energético, porque nos dimos cuenta que los trabajadores solos no podemos resolver todos los problemas que afectan a la sociedad, igual que el estudiantado solo no puede resolver los requerimientos de la educación. Necesitamos hacer propuestas, pero construir un gran frente por la solución a los problemas fundamentales del país.
C.I: ¿Cómo es la idea del IV Seminario sobre los derechos sociales, laborales y el trabajo digno?
F.C: Eso es fruto de un acuerdo que hemos hecho con otras organizaciones sindicales, otras escuelas de formación sindical y organizaciones sociales. El seminario se desarrollará en siete sesiones, cada sábado, desde el 19 de octubre hasta el 30 de noviembre y se hará en un horario que se le facilita a la mayoría de trabajadores: de 2 a 6 de la tarde. El objetivo es continuar con un proceso formativo que iniciamos desde el año pasado, tratando de fortalecer los sindicatos y las relaciones del sindicalismo con el resto de la sociedad.
C.I: ¿Cuáles son los temas que se van a tratar?
F.C: Los temas por sesiones son los siguientes: en la primera sesión, (19 de octubre), crisis del capital. La segunda (26 de octubre), trataremos la pregunta de si vale la pena luchar por un salario mínimo. El siguiente sábado, nos dedicaremos a las memorias y luchas del movimiento obrero, con la pregunta por quién escribe esa historia.
Luego, la sesión se hará en otro lugar que nos permita reflexionar sobre el derecho a la recreación. Y vendrán en las siguientes sesiones temas sobre los trabajadores y los derechos, el mundo del trabajo y el tiempo libre, la crisis sindical y alternativas de organización.
C.I: ¿A quienes va dirigida la invitación a este seminario?
F.C: A todos las personas trabajadoras sin importar si están vinculadas o no a una empresa, si están sindicalizadas o no, a las personas estudiantes que van a ser las trabajadoras del futuro. El que desee participar debe solicitar el formulario de inscripción en los siguientes correos: aurysara@yahoo.es, cutbogotacun@yahoo.es o seminariosindicalbogota@gmail.com y enviar este formulario diligenciado antes del 15 de octubre al correo:seminariosindicalbogota@gmail.com

