20 may, CI. – El pasado 17 de mayo se llevó a cabo una verificación humanitaria, en el Cauca, después de que fuera asesinado, el 15 de mayo, el Guardia Cimarrón e integrante del Consejo comunitario “Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero”, Edgar Quintero; y de los enfrentamientos armados y desplazamientos de cientos de personas desde el mes de junio del 2021.

Diversos Consejos del Proceso de Comunidades Negras –PCN–, junto con la instancia regional del Palenke Alto Cauca y en compañía de la Organización de Naciones Unidas –ONU–, la Defensoría del Pueblo, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia –MAP/OEA–, la Gobernación del Cauca, la Alcaldía de Buenos Aires, la Alcaldía de Santander de Quilichao, el personero de Buenos Aires, entre otros, fueron hasta el Consejo, el cual está ubicado en el municipio de Buenos Aires, para evidenciar la crítica situación en la que se encuentran actualmente las comunidades negras del departamento.

Además de estos hechos, en el mes de febrero tres personas fueron masacradas en la vereda Mazamorrero; en la segunda semana de mayo una misión de la Cruz Roja quedó en medio del fuego cruzado junto con profesores y estudiantes; se han encontrado los cuerpos de al menos 38 personas muertas, entre la vereda Mazamorrero y otras aledañas; y 516 han sido desplazadas de todo el Consejo comunitario.

Las personas que han permanecido en el territorio han sido obligadas, por los grupos armados, a sembrar cultivos de uso ilícito, porque si no lo hacen deben entregarles sus tierras, mientras que la comunidad de la vereda Mazamorrero El Arado se encuentra confinada con restricciones de movilidad y escasez de alimentos. 

Esta no es la primera misión de verificación que se realiza en estos territorios. El 5 de junio del 2021 las columnas móviles Jaime Martínez y Roberto Ramos de las autodenominadas “Disidencias de las FARC” ingresaron de forma violenta al territorio del Consejo comunitario “Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero”, ocasionando el desplazamiento masivo de 200 personas. Ante los hechos, los representantes de la comunidad en compañía de líderes sociales y garantes nacionales e internacionales de los Derechos Humanos registraron el lugar, documentaron lo que había sucedido y han mantenido la difusión constante de las violaciones a los Derechos Humanos que han sufrido las poblaciones.

En este contexto, las comunidades del Consejo comunitario “Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero”, y el pueblo negro en general, le exigen al Gobierno Nacional que intervenga con inversión social, y no con militarización pues la presencia del Ejército Nacional agudiza el conflicto armado, y que resuelva esta grave situación de violencia política. Asimismo, que respete la autonomía de la Guardia Cimarrona, los palenkes y los Consejos Comunitarios, pues dentro de sus planes de cuidado y bienestar comunal, quieren implementar Refugios Humanitarios con tierra para cultivar alimentos para que las personas desplazadas vuelvan y tengan un lugar seguro donde permanecer.

CI SM/JT/20/05/2022/7:00