15 dic. CI.- Santiago de Chile. Entrevista con las dirigentes nacionales de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), miembros de la Mesa Coordinadora del Movimiento No Más AFP y lideresas del Movimiento Los Cabreados (indignados), Jimena Aguirre y Orietta Fuenzalida.
Por Andrés Figueroa Cornejo* – Al momento de esta entrevista, las y los trabajadores públicos de Chile estaban en huelga nacional porque la Cámara de Diputados aprobó un reajuste salarial menor que la inflación anual, destruyendo el salario del sector público andino, referencia histórica para el trabajo organizado del sector privado.
En los hechos, la mayoría (70 diputados) de la Cámara baja compuesta por el bloque que hegemoniza la administración del Estado (menos 22 votos en contra y la abstención de los diputados del Partido Comunista (PCCh)), acataron la política antipopular y de ‘austeridad fiscal’ del equipo que hace la administración Bachelet y que dictan las instituciones mundiales del capital transnacional, como el FMI, el Banco Mundial, el BID y la OCDE. Esto en el marco de la crisis de representación y legitimidad del sistema político dominante que se expresó una vez más mediante una tasa de abstención superior al 65 % de las personas habilitadas para sufragar en las pasadas elecciones de alcaldes y concejales. A ello se agrega la irrupción del masivo y variopinto Movimiento No Más AFP, en el que los asalariados del Estado jugaron un papel relevante para cuestionar uno de los bastiones centrales del patrón de acumulación y saqueo capitalista inaugurado en la dictadura cívico-militar e intensificado durante los gobiernos civiles desde 1990 hasta ahora.
Orietta Fuenzalida y Jimena Aguirre son dirigentes nacionales de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) y de la Mesa Coordinadora del Movimiento No Más AFP. Asimismo, Orietta es representante de los trabajadores públicos de la Dirección del Trabajo y Jimena es funcionaria del Instituto Nacional de DDHH. Ambas son lideresas del Movimiento Los Cabreados (indignados) al interior de la ANEF.
Colombia Informa: ¿Por qué en el petitorio de la ANEF se colocó un reajuste de un 7,5 %, y al momento de esta entrevista, ya se había bajado al 4 %?
Orietta Fuenzalida: Porque eso está en las cabezas de los dirigentes que concentran el poder sin preguntarle a nadie, y explican, sin explicar nada, que primero hay que pedir un 7,5 % para que se llegue a un reajuste de un 3,5 %. Esos números salen de conversaciones a puerta cerrada con el gobierno. Asimismo, las resoluciones son cupulares porque no existe ninguna consulta a las bases de cómo seguir el paro. Ellos están para contener la disposición de lucha de los trabajadores. Pero la gente ya se hartó.
Jimena Aguirre: Las bases quieren ser dueñas de sus organizaciones. Quieren y queremos ejercer la democracia de forma directa y participativa. Tal como nos enseñó el movimiento de los estudiantes secundarios de 2006 y 2011.
La indignación de las y los trabajadores públicos
C.I.: ¿Qué diferencia existe en el actual proceso de negociación tradicional y anual de la ANEF respecto de otras negociaciones?
J.A.: Uno de los aspectos distintivos corresponde a que los trabajadores llegaron a la negociación 2016 indignados por el escándalo de corrupción y nepotismo sobre las pensiones de la Gendarmería y, en particular, de la millonaria pensión de Myriam Olate, antigua subdirectora técnica de esa repartición estatal y esposa del miembro del Partido Socialista (PSCh) y presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade. Los casos de la Gendarmería se multiplicaron con aumentos de salarios a discreción para incrementar las pensiones de los ‘beneficiados’, situación que fue uno de los principales gatillantes del Movimiento No Más AFP. A lo anterior se agrega el caso del extesorero nacional de la ANEF, Pedro Hernández (Democracia Cristiana), que también fue denunciado por la Gendarmería a causa de recibir sobre-sueldos. Nosotras lo acusamos en la Asamblea General de la ANEF a mediados de este año porque no había transparentado toda la información financiera de las organizaciones de base de la asociación, pero no tuvieron eco debido a que los gremios que forman la ANEF están cooptados por dirigencias provenientes del gobierno nacional de la Nueva Mayoría. Posteriormente logramos hacerlo renunciar.
C.I.: Ahora bien, ¿ustedes qué crítica realizan a la presente negociación entre la ANEF y el Gobierno?
O.F.: Nosotras hacemos una crítica de forma y de fondo. De forma, porque las autoridades gubernamentales saben perfectamente cuáles serán nuestros movimientos. La negociación se lleva a cabo en el segundo semestre, cuando estamos encuadrados por la ley de reajuste en la que tenemos mínimos márgenes de acción, en vez de negociar en una fecha en que efectivamente podamos influir en el presupuesto de la nación. Entonces lo que los trabajadores nos planteamos es por qué tenemos que negociar las migajas del presupuesto.
La precarización y privatización del sector público
C.I.:¿Y cuál es la crítica estructural que hacen?
J.A.: La precarización creciente de los trabajadores del Estado. De 700 mil empleados públicos, la mitad son trabajadores a honorarios, es decir, no contratados o subcontratados. Y es peor, los 350 mil trabajadores a honorarios no están facultados para negociar ni están sujetos al Estatuto Administrativo que es el que garantiza la carrera funcionaria, derechos, beneficios, etc. La cuestión de fondo es que estamos ante la privatización del servicio público.”
C.I.: ¿Cuál es la cantidad de trabajadores del Estado en comparación con la fuerza de trabajo total del país?
J.A.: Según la OCDE, a la que Chile pertenece, el país tiene alrededor de un 10 % de empleados públicos en relación al conjunto de la fuerza laboral, mientras que el promedio es de un 30 % en las naciones que conforman esa organización. Ahora, yo creo que en Chile el porcentaje es superior, solo que está enmascarado en la privatización de los servicios.
C.I.: ¿Y quiénes forman el directorio de la ANEF?
J.A.: 23 directores nacionales. 7 militantes del PSCh, 5 militantes del Partido Comunista (PCCh), 5 militantes de la Democracia Cristiana (DC), dos militantes del Partido Por la Democracia (PPD), un militante del Partido Radical (PRCh), un militante del Movimiento al Socialismo (MAS), y nosotras dos que no tenemos militancia partidaria.
C.I.: La ANEF representa una fracción minoritaria respecto de la totalidad de la fuerza de trabajo en Chile. Y también saben que los trabajadores del mundo privado, mayoritariamente empleados en las pequeñas y medianas empresas, los miran como a ‘privilegiados’…
J.A.: Lo sabemos. Como también los trabajadores de las empresas privadas deben saber lo precarizados y privatizados que estamos nosotros. Al respecto, tenemos una responsabilidad enorme. Por un lado, el reajuste de la ANEF es el techo para el precio del salario de los trabajadores del sector privado de todo el país. Y por otro, es la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), de la que la ANEF es su fuerza más numerosa, la que negocia con el gobierno todos los años el misérrimo sueldo mínimo (alrededor de 390 dólares al mes que obtiene un 60 % de las y los trabajadores del país, mientras que el arriendo de una vivienda familiar promedio es de 300 dólares). Por eso también nosotras estamos por el aumento sustantivo del sueldo mínimo. Ello nos emplaza a construir un proceso para que todos los trabajadores organizados de Chile lleguemos a la lucha por un sueldo mínimo que alcance para vivir dignamente y sin tener que endeudarnos. En Chile no existe la indexación automática al salario del Índice de Precios al Consumidor, IPC (el porcentaje de la inflación), ni para el sector público ni para el privado.
C.I.: Son precisamente los jóvenes quienes constituyen la más pauperizada fuerza de trabajo en el presente. Una juventud que no conoció la dictadura ni los formatos verticalistas del complejo de partidos políticos hoy dominante. Lo que ahora observamos es una paulatina recomposición del movimiento popular o de los oprimidos, todavía descoyuntado, pero en ciernes y sin confianza en las formas político instrumentales existentes durante la lucha en contra de la tiranía. ¿Ello se manifiesta entre los trabajadores de la ANEF?
J.A.: “Efectivamente. Y aquí queremos llegar a otro asunto de fondo, estructural, orgánico, respecto de estas nuevas sensibilidades que has señalado. Las bases de la ANEF ya no solo quieren pelear por un reajuste salarial de unos puntos porcentuales más o menos. Quieren estabilidad en el empleo, el buen desarrollo de las personas, un solo tipo de contrato para todos y cada uno de los trabajadores del Estado, y están en contra de este sindicalismo corporativo que se la pasa mirando el ombligo y se desentiende de los problemas del conjunto de la sociedad y de las políticas públicas. Cada año que se fijan los presupuestos nacionales, el artículo del Estatuto Administrativo que nos rige y que señala que la relación entre trabajadores de planta y funcionarios a contrata debe ser de 80 / 20, se desactiva a discreción. Esa relación ya va en 50 / 50, y todos los años aumenta el trabajo precarizado. Esa es la tendencia real.
En potencia, somos actores protagónicos de los servicios sociales y queremos ser parte fundamental de la discusión de los presupuestos nacionales. Sobre todo en las áreas de salud, educación, seguridad social, trabajo, vivienda.
Los Cabreados
C.I.: ¿Y de dónde provienen políticamente ustedes?
O.F.: Del Movimiento de Los Cabreados (‘indignados’). Queremos participar en las próximas elecciones de la ANEF desde la confluencia amplia con todos los sectores sociales y políticos que velen por los intereses y derechos de los trabajadores, con absoluta independencia de los poderes establecidos, sean de los partidos del poder, de los grupos económicos, del gobierno de turno, de las fundaciones, del propio Estado, etc. Estamos en contra de que los ministerios estén convertidos en bolsas de trabajo para pagar a la clientela de los partidos políticos de siempre. Solidarizamos con las causas que luchan contra todas las formas de opresión y discriminación. De hecho, nuestro horizonte está ubicado en la superación del capitalismo desde una perspectiva humanista, antipatriarcal, ambientalista, del bien común por sobre la ganancia y en contra de la explotación humana y de la expoliación de la naturaleza.
C.I.: ¿Quiénes forman el Movimiento de Los cabreados?
J.A.: Gente sin militancia en los partidos políticos tradicionales que hacen a la Nueva Mayoría. Nuestro objetivo es que las personas de la base sean las que manden. Al contrario de lo que actualmente sucede. En el ámbito sindical y gremial, la asamblea debe ser la que determine, no sus representantes. Lo que ocurre en nuestro ámbito es similar a la crisis del sistema político representativo del país. Por ejemplo, se han realizado innumerables reuniones de consejos de presidentes de la ANEF pidiendo que se declare el paro indefinido, como lo exigen las bases. Sin embargo, la burocracia gremial y sindical decide ante sí misma prolongar ‘por goteo’ la paralización, pese a que la gente quiere luchar decididamente.
CI AF/DM/15/12/2016/5:00
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* Andrés Figueroa Cornejo es periodista y colaborador de Colombia Informa en Chile.


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