CI.- El 29 de octubre, el Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Tierras aprobó la creación del Territorio Agroalimentario Nuevo Amanecer. Se trata del primer Territorio Campesino Agroalimentario (Tecam) reconocido oficialmente por el Estado colombiano. Esta figura hace parte de una iniciativa que diversas comunidades construyen desde hace décadas en todo el país para defender sus territorios y proteger el medio ambiente.

El nuevo territorio comprende más de 6,286 hectáreas que benefician a más de 250 familias campesinas del Cesar, quienes durante años han enfrentado el desplazamiento forzado y la presencia de grupos paramilitares.

Según el Coordinador Nacional Agrario (CNA), el 6 de septiembre de 2024, 98 personas se reunieron en la comunidad Nuevo Amanecer —antigua hacienda Calandaima—, ubicada en Chimichagua (Cesar). En el encuentro, conformaron un comité de impulso responsable de avanzar en la construcción preliminar del plan de vida y de acompañar todo el proceso.

Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras, afirmó que el Gobierno del presidente Gustavo Petro sentó las bases para organizar y fortalecer la producción agroalimentaria. Además, reconoce que esta propuesta es impulsada por un plan de vida digna que promueve la gobernanza campesina, la soberanía alimentaria y el desarrollo social y económico del territorio.

El origen de los Tecam

Los Territorios Campesinos Agroalimentarios son una iniciativa construida por comunidades y organizaciones sociales que, desde hace años, se articulan a través de procesos como el Coordinador Nacional Agrario (CNA). Esta propuesta, que surgió en 1997, se ha expandido por todo el país.

Gracias a estas organizaciones, en 2023 el senador Robert Daza —antiguo dirigente del CNA— y otros actores sociales lograron que el Congreso de Colombia reconociera al campesinado como sujeto de derechos.

Así, el Acto Legislativo 01 de 2023 otorga al campesinado una protección constitucional especial y reconoce sus dimensiones económica, social, cultural, política y ambiental.

Este avance es resultado de un proceso iniciado hace varios años, primero por el excongresista y dirigente campesino Alberto Castilla, y luego por el senador Daza, junto con el CNA y otras organizaciones como el Congreso de los Pueblos. De igual forma, diversas agrupaciones sociales, campesinas, indígenas, afrodescendientes y populares de todo el país.

En un contexto histórico donde el campesinado es víctima del paramilitarismo, terratenientes, ganaderos y narcotraficantes —con la complicidad del Estado—. Esta victoria implica que el Estado colombiano garantiza sus derechos individuales y colectivos, como el acceso a la tierra, la no discriminación, la participación en políticas que los afectan y la protección de sus prácticas agroecológicas y culturales.

Una lucha que continúa

Pese a los logros y al fortalecimiento de las organizaciones que impulsan los Tecam, sus líderes y dirigentes insisten en una consigna clave: «Un pie en la institución y miles en la movilización», para luchar por el acceso a una vida digna.

A esto se suman los desafíos específicos de Tecam Nuevo Amanecer, que enfrenta conflictos históricos por el despojo y la concentración de tierras que afectan a las comunidades campesinas.

De acuerdo con el CNA, la hacienda Calandaima simboliza el despojo histórico y la exclusión del campesinado. El conflicto armado generó desplazamientos forzados y expropiaciones ilegales; Sin embargo, las comunidades organizadas buscan la restitución de tierras y la defensa de su territorio.

Los orígenes de Nuevo Amanecer

La construcción del Tecam Nuevo Amanecer en el departamento del Cesar surgió como una respuesta organizada de las comunidades campesinas al contexto político-económico de la región. Su objetivo es proyectar una forma de habitar y gestionar el territorio que garantice la permanencia de sus habitantes y la construcción de planos de vida digna para el futuro.

Campesinos y campesinas asentados en la finca antes conocida como Calandaima —hoy Nuevo Amanecer, en el municipio de Chimichagua— construyeron un plan de vida e iniciaron un proceso de recuperación de tierras, desde el cual promueven la organización y movilización campesina.

En este predio habitan tres comunidades organizadas mediante Juntas de Acción Comunal y un Proceso Organizativo que acompaña las luchas históricas por la recuperación de la tierra, el reconocimiento de la identidad campesina y la defensa del territorio.

Las Juntas de Acción Comunal de las Veredas Canaán, La Victoria y La Nueva Esperanza del Corregimiento de Las Vegas —antes conocidas como Antigua Sabana de los Entierros, en Chimichagua— se articularon al Movimiento de Trabajadores, Campesinos y Comunidades del Cesar (MTCC). También se sumaron la Corporación Lucha y Siembra, todas ellas vinculadas al Coordinador Nacional Agrario (CNA).

Características del Tecam Nuevo Amanecer
  • El Tecam Nuevo Amanecer se ubica en el departamento del Cesar y abarca un área de 6,295,59 hectáreas. Comprende veredas en los municipios de Chimichagua, Pailitas y Tamalameque.
  • La vereda Sabana de los Entierros es la más extensa, con 2.177,80 hectáreas. La población total es de 655 personas, distribuidas en 345 hombres y 310 mujeres.
  • El 46,3% de la población es menor de edad, lo que refleja una comunidad joven.
La importancia de este territorio.

El Tecam Nuevo Amanecer se ubica en el departamento del Cesar, en la región del Caribe colombiano, y abarca predios en los municipios de Chimichagua, Pailitas y Tamalameque.

Esta área representa una expresión significativa de la gestión territorial desde un enfoque comunitario campesino, orientado al uso agroalimentario del suelo. Se distribuye en siete veredas que, en conjunto, suman un área geodésica de aproximadamente 6.295,59 hectáreas.

Además, el Tecam posee un entorno natural valioso, ya que se encuentra en la cuenca hidrográfica del Bajo Río Cesar, la Ciénaga de la Zapatosa y las estribaciones de la serranía del Perijá.

Las comunidades destacan que esta ubicación convierte al territorio en un espacio de especial riqueza natural, capaz de sostener las dinámicas de vida de todos los seres que lo habitan. Esto permite a las personas encontrar formas armónicas de vivir, producir y recrear la vida.

Ejes del Plan de Vida

Las propuestas de estas comunidades, desarrolladas a lo largo de varios años, se materializan en los llamados Planes de Vida. Se trata de una iniciativa impulsada por organizaciones campesinas, indígenas, afrodescendientes y comunitarias, donde se condensan sus principios fundamentales:

  • Tierra, territorio y naturaleza: Enfrenta el despojo y la desertificación de los suelos.

  • Identidad y cultura campesina: Busca preservar la cultura y la tradición campesina.

  • Economía propia: Promueve la producción de alimentos y la inversión en infraestructura.

  • Salud para el campesinado: Aboga por una atención médica adecuada y el reconocimiento de la medicina tradicional.

  • Educación campesina: Exige un modelo educativo que respete la identidad campesina.

  • Infraestructura comunitaria: Requiere inversión en infraestructura agropecuaria y vial.

  • Político organizativo: Busca fortalecer la organización social y combatir la estigmatización.

  • Defensa de la vida y derechos humanos: Promueve la protección integral de las comunidades.

CI YS/FC/30/10/2025/18:00