Los campesinos y las campesinas de Las Pavas, una comunidad situada en el corregimiento de Buenos Aires, al sur del departamento de Bolívar, han sido desplazados de sus tierras más de tres veces en los últimos diez años por grupos paramilitares ligados a la empresa de palma Aportes San Isidro. Luego de varios años de ires y venires, el 8 de abril de 2011 la Corte Constitucional emitió un fallo en el que ordenó mantener el proceso de extinción de dominio, reconoció a la comunidad como víctima y señaló los desalojos como ilegales.
En este trasegar, la comunidad de Las Pavas no ha cesado su lucha por la tierra, los campesinos han mantenido su memoria y su resistencia a través de canciones vallenatas que cuentan sus historias, tristes y alegres, y refuerzan su identidad como paveros, cantautores, labradores de la tierra, hombres y mujeres valientes que se enfrentan cada día al despojo. Sin más instrumento que sus voces, los paveros de Bolívar son juglares y trovadores que, como Francisco el Hombre, se siguen enfrentando al diablo. La comunidad fue galardonada con el Premio Nacional de Paz en 2013 por su resistencia pacífica y defensa de los derechos humanos.
Canción: Llegó la hora
Compositor y cantante: Etni Torres
Llegó la hora de regresar a mi tierra
Donde pienso plasmar mis proyectos
De donde nos sacaron a peso de guerra
Y nos humillaron en aquellos tiempos.
Por el riachuelo, pasaron los cadáveres
Para atemorizar a mi pueblo
Y haciendo disparos por las calles
Arruinando hasta los cantineros.
Y eso ha quedado grabado en nuestra memoria
Que no hemos podido olvidar
Para sacarnos de nuestras tierras
Mataron a nuestros hermanos.
Y así robando y matando a mi pueblo
Todo quedó desolado
Pero nos fuimos uniendo
Para luchar organizados
Y hemos aprendido a defender nuestros derechos
Con otras comunidades
Con los hermanos de Río Viejo, Tiquicio, Garzal y Morales.
Por eso damos gracias a mi Dios del cielo
Porque de allá muchas estrellas bajaron
A alumbrar el camino con aquel lucero
Para que el triunfo se quede en nuestras manos.
Por eso damos gracias a mi Dios del cielo
porque de allá nos están ayudando
Con Cristo a la mano hemos sido guerreros
Por eso el triunfo ya nos ha llegado.
CI DM/MP/03/01/16/12:00

