10 oct CI.- El presidente turco Recep Tayyip Erdogan, anunció este miércoles en Twitter que sus Fuerzas Armadas, junto con el Ejército Nacional Sirio [paramilitares al servicio de Erdogan, anteriormente conocidos como ‘Ejército Libre de Siria’] iniciaron la operación ‘Fuente de Paz’ en Kurdistán. Luego de dos días de bombardeos han sido registradas varias personas muertas, cientas heridas, así como miles desplazadas.
Según las palabras del Presidente de Turquía, la ofensiva se lanza para evitar «la creación de un corredor de terror» y tomar el control de una franja de territorio en la frontera de 120 kilómetros de largo y 30 de ancho. La realidad es bien distinta: Erdogan ansía ocupar Rojava, el Kurdistán sirio, eliminar a las milicias kurdas y expulsar a toda la población kurda autóctona, cerca de dos millones de personas.
Así pues, unos 60 cazas turcos bombardearon este miércoles zonas civiles en el noreste de Siria, en Rojava. En concreto, en las ciudades fronteriza de Ras al Ayn (Serêkanîye, en kurdo) y en Qamishhlo, en los pasos previos de la planificada ofensiva terrestre, bajo control de las Unidades de Protección Popular (Yekîneyên Parastina Gel -YPG-, en kurdo).

Mustafa Bali, portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias -FDS-, lo confirmó en su cuenta de Twitter: “Aviones turcos han comenzado a llevar a cabo ataques aéreos contra zonas civiles. Hay un gran pánico entre la gente de la región”. Posteriormente, unidades terrestres del Ejército turco, apoyadas por mercenarios sirios, penetraron unos 30 kilómetros en territorio kurdo sirio, desde cuatro puntos, a partir de los municipios de Tal Ayabd y Serêkaniyê. Las primeras poblaciones de Rojava han sido ocupadas.
El propio Bali alertó: «Muchos civiles han resultado muertos y heridos en los bombardeos en bastantes ciudades y pueblos fronterizos, incluyendo mujeres y niños». Las FSD informaron anoche de que al menos ocho personas, entre ellas cinco civiles, habían muerto por los ataques de Turquía en el inicio de la ofensiva. También han informado que un grupo vinculado con el Daesh (Estado Islámico) ha atacado a civiles en el sur de Serêkanîye, pero las fuerzas policiales kurdas han repelido a los agresores.
Desde horas antes de los ataques, la población civil comenzó a huir presa del pánico de las poblaciones bombardeadas, en motos, camiones o incluso a pie, llevando maletas o bolsas de viaje llenas de lo que podían recoger. Este jueves, las milicias kurdo-árabes de las Fuerzas de Siria Democrática FSD han señalado que tras los bombardeos de esta noche por la mañana había una «tensa calma».
Movilización y Resistencia
Las autoridades del Kurdistán sirio han pedido «una movilización general durante tres días» para enfrentar las amenazas de la ofensiva de Turquía, y han llamado a la «resistencia», según informó Naiz.
«Proclamamos el estado de movilización general durante tres días en el noreste de Siria. Llamamos a todos los componentes de nuestra gente a ir a la zona fronteriza […] para garantizar la resistencia en este delicado momento histórico», apuntaron en un comunicado.
Además, las autoridades kurdas les otorgaron «plena responsabilidad en caso de desastre humanitario» en Rojava a Estados Unidos -EEUU-, aliado hasta la fecha en la lucha contra el Daesh, pero también a la ONU, Rusia y la Unión Europea.
Esta invasión a Kurdistán pone en peligro todas las iniciativas de autogestión encaminadas a cambiar la vida de millones de personas en los últimos 7 años en el norte de Siria; consejos, comunas y cooperativas autogestionadas, que bajo un proyecto multiétnico y multirreligioso llamado ‘Administración Autónoma del Norte y Este de Siria’, han garantizado la coexistencia pacífica de millones de personas kurdas, árabes, sirias y otros pueblos.
De igual manera, las mujeres serán quienes soporten la peor parte de esta situación, a pesar de ser las primeras dispuestas a defender Rojava y su modo de vida.
Donald Trump y el rol de Estados Unidos
Tras el anuncio de Donald Trump del repliegue de sus tropas en la zona, después de una conversación telefónica con Erdogan, el jefe de Estado turco amenazó el lunes con «un ataque repentino» a Rojava, sus aviones lanzaron las primeras bombas el martes contra las fuerzas kurdas en los alrededores de Al Malikiya y este miércoles las bombas han caído indiscriminadamente sobre la población civil.
Según Trump, no hay tropas de Estados Unidos cerca del territorio bombardeado, y aclaró que está dialogando con ambas partes para terminar con la guerra. Una guerra contra los kurdos que Erdogan planeaba desde hace mucho tiempo. El 13 de noviembre recibirá en la Casa Blanca a Erdogan, con el que mantiene una relación «muy buena».
La maniobra del presidente estadounidense ha sido considerada por las YPG, sus aliadas en la lucha contra el Daesh, como una «puñalada por la espalda». Cabe recordar que Turquía es socio comercial de EEUU y miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte -Otan-. Precisamente la Otan le ha pedido «moderación» en su ofensiva militar.
Mientras tanto, la comunidad internacional solo ha lanzado palabras cuando lo que hace falta son hechos. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, se ha limitado a instar al presidente turco a actuar “con contención” y a cesar su ofensiva militar terrestre. Por su parte, el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas -ONU- se reunirá de urgencia este jueves para abordar la ofensiva turca.
Movilizaciones contra la invasión y agresión militar turca
Tras los ataques realizados por el ejército turco en Rojava, se han convocado diferentes actos de protesta en numerosas ciudades del mundo. En Aragón, Reino de España, se ha hecho un llamamiento para movilizarse este viernes a las 7 pm en las puertas que el Consulado turco tiene en Zaragoza. De igual forma, en Teruel se ha convocado una concentración este martes 15 de octubre a las 8 pm en la plaza del Torico.
CI JA/JA/10/10/2019/19:00

