CI.- El Comando Central del Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció en un comunicado que fueron localizados los restos del revolucionario y sociólogo Camilo Torres, quien murió en combate el 15 de febrero de 1966 en Santander. Hasta ahora, el único hecho confirmado es que su cuerpo estuvo en poder de las fuerzas militares, que lo mataron cuando recuperaba un fusil para el grupo insurgente.
La máxima comandancia de ese grupo informó que el cuerpo de Torres fue hallado y que su identidad fue verificada. Aún no se reveló su ubicación actual ni quién tendría la custodia de los restos de Camilo Torres, muerto en combate en el marco del conflicto colombiano.
Sin embargo, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) confirmó en horas de la tarde, en una rueda de prensa, que recaba datos en la investigación humanitaria, extrajudicial, neutral e imparcial, que les permitió acercarse, en esta oportunidad, a la presunta localización del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo.
El cuerpo del sacerdote, sociólogo y guerrillero de 37 años de edad, quien se convirtió en un símbolo de las luchas revolucionarias, permaneció en poder de las Fuerzas Militares de Colombia, quienes lo usaron como un trofeo de guerra.
La búsqueda empezó en 2019
La UBPD expresó que la solicitud de búsqueda del padre Camilo Torres fue recibida por la entidad en 2019. Desde ese momento, en el marco de la búsqueda masiva y relacional, se inició la investigación, la cual ha logrado avances significativos en el proceso, particularmente en los últimos dos años, como resultado de la contrastación de fuentes, revisión de documentos históricos, testimonios y la combinación de técnicas geomáticas, antropológicas y forenses.
En horas de la tarde del 23 de enero, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia confirmó que realiza análisis forenses con la UBPD para establecer si una de las muestras óseas obtenidas corresponde a Camilo Torres. Igualmente, anunció que aún no tiene la custodia de su cuerpo.

Durante casi 60 años, organizaciones sociales, intelectuales y académicos han exigido al Estado colombiano que devuelva los restos de Camilo Torres Restrepo, quien nació en Bogotá el 3 de febrero de 1929.
El ELN expresó su apoyo para que el cuerpo se entregue a la Universidad Nacional –donde Torres cofundó la Facultad de Sociología–. Organizaciones cercanas al llamado «Camilismo» coinciden en que el sacerdote, promotor de la «Teología de la Liberación», permanezca en la misma universidad donde se destacó como docente e impulsor de las luchas revolucionarias.
Colombia: un país de desaparecidos
Según la UBPD, la cifra de personas desaparecidas en Colombia asciende a 135.396 víctimas del conflicto armado. No obstante, varias organizaciones defensoras de derechos humanos insisten en que el número podría ser mayor. La Unidad de Búsqueda anunció que en los últimos años recuperó 4.303 cuerpos, que podrían corresponder a personas dadas por desaparecidas en el contexto del conflicto armado. Para esto han utilizado todas las herramientas tecnológicas y científicas que les permitan su identificación y entrega digna a sus buscadores.
A esto se suma que el Estado colombiano solo reconoció la existencia del crimen de desaparición forzada y promulgó la primera ley al respecto en 2011, aunque desde finales de los años ochenta la Corte Interamericana de Derechos Humanos lo declaró un crimen de lesa humanidad.
Aunque distintos grupos armados ilegales han cometido este crimen, las fuerzas militares colombianas son las principales responsables. Así lo confirman varias sentencias de tribunales nacionales e internacionales que evidencian la existencia de leyes que les favorecieron para violar los derechos humanos, al igual que el apoyo político, económico y judicial de empresarios, ganaderos, terratenientes y narcotraficantes, entre otras élites de extrema derecha.

Mural de Camilo Torres en la Universidad Industrial de Santander en Bucaramanga hecho por Antonio García, comandante del ELN
Una estrategia genocida
La desaparición forzada es una de las formas en que el Estado y las élites colombianas han reprimido y perseguido a la población.
Este crimen, declarado de lesa humanidad por distintos organismos internacionales, fue –y en algunos casos sigue siendo– cometido por las fuerzas militares de Colombia, El Salvador, Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y toda América Latina, con el apoyo de Estados Unidos.
Organizaciones sociales, partidos de izquierda, sindicatos, movimientos campesinos, afro, indígenas, estudiantiles, feministas, LGBTIQ y comunidades cristianas figuran entre las principales víctimas.

El regreso de Camilo Torres
Desde que Camilo Torres cayó en combate hace 60 años, las fuerzas militares colombianas se negaron a entregar su cuerpo para que recibiera una sepultura digna.
Esto plantea la pregunta de cuántas otras personas asesinadas y desaparecidas por los militares podrían estar enterradas en las unidades militares.
Investigaciones periodísticas, fallos judiciales, organizaciones de derechos humanos y colectivos de búsqueda han sido fundamentales para lograr que los militares entreguen los cuerpos de miles de víctimas de su accionar, solos o en alianza con paramilitares.
🚨 Atención 🚨
Hoy el ELN conoce que el cuerpo del cmdte Camilo Torres Restrepo ha sido encontrado y verificada su autenticidad. El pueblo colombiano, por el que luchó y ofrendó su vida, espera que sus restos sean respetados y depositados en el Campus de la Universidad Nacional. pic.twitter.com/qG936TavzB– DelegaDPaz (@DDPazELN) 23 de enero de 2026
Colombia: Un país desaparecido
Todas las evidencias confirman la responsabilidad castrense en este crimen, que se manifiesta también en ejecuciones extrajudiciales y detenciones ilegales inspiradas en la doctrina de seguridad nacional, aún vigente en las unidades militares colombianas.
Según la UBPD, además de las más de 136 000 personas desaparecidas, existen más de 13 000 lugares de interés donde podrían encontrarse los cuerpos de las víctimas de este crimen de lesa humanidad.
La Unidad también reconoce que en Colombia hay 47 901 personas dedicadas a la búsqueda, según las solicitudes registradas.

Fabio Vázquez, Víctor Medina Morón y Camilo Torres, quienes lideraron el ELN.
Además, establece que un «desaparecido» puede ser una persona dada por desaparecida en general, una víctima de desaparición forzada, un reclutado por un grupo armado ilícito, alguien que murió en combate y cuyo cuerpo no se recuperó, o cualquier persona que perdió contacto con sus familiares a causa del conflicto armado. Esta entidad surgió de los acuerdos de paz de 2016.
Para el próximo 15 de febrero, distintos sectores académicos, intelectuales, movimientos y organizaciones sociales preparan actividades para conmemorar los 60 años de la muerte de Camilo Torres, el revolucionario, sacerdote e intelectual bogotano que perdió la vida en la zona rural de San Vicente de Chucurí, en el departamento de Santander.
CI FC/23/01/2026/13:00

