CI.- Se llevó a cabo la decimosexta Cumbre de los BRICS en Kazán, Rusia, asociación de países con economías emergentes que buscan convertirse en una alternativa económica a la hegemonía estadounidense.

El término BRICS hace referencia a los países fundadores, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica y fue creado en 2001 por el banquero Goldman Sachs.Esta agrupación comenzó a reunirse formalmente en 2006 y tuvo su primera cumbre en 2009.

Estos países componen cerca de la mitad de la población mundial, y representan más del 35% de la producción económica mundial (ajustada por poder adquisitivo) y el 25% de las exportaciones globales. El año pasado ingresaron nuevos países como Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos.

Además, en la Cumbre participaron otros países interesados en salir de la órbita del dólar como “países socios”, entre los que se encuentran Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.

Arabia Saudita fue invitada, pero su mandatario Mohammed bin Salman no asistió. Sin embargo, se reunió con Antony Blinken, Secretario de Estado de la Casa Blanca.

BRICS, reflejo de la crisis del dominio estadounidense

El orden mundial impuesto por EE.UU. desde finales de la Segunda Guerra Mundial con el Acuerdo de Bretton Woods en 1944 a través de organismos como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional viene debilitándose desde la crisis financiera de 2008.

Desde ese momento, la economía mundial no crece a los mismos ritmos que en las mejores épocas del neoliberalismo.

Producto de esta crisis, los países protegen sus economías y buscan alternativas distintas al neoliberalismo que en la mayoría de los casos produce pobreza e inestabilidad política en los países del Sur global.

A esto se añade el factor del cambio climático, lo cual fue incluso reconocido por la directora del Fondo Monetario Internacional Kristalina Georgieva.

“Tenemos la obligación de corregir lo que ha estado más gravemente mal en los últimos 100 años: la persistencia de una alta desigualdad económica. Las investigaciones del FMI muestran que una menor desigualdad de ingresos puede estar asociada a un crecimiento mayor y más duradero”, aseguró Georgieva.

Sin embargo, los análisis confirman que al FMI nunca le ha interesado la igualdad. Oxfam es una confederación de 21 ONG que trabajan en 90 países para abordar las injusticias que causan pobreza. Una investigación realizada por esta agrupación determinó que de diecisiete programas recientes del FMI por cada dólar que ese organismo alentaba a los países a gastar en protección social, también les decía que recortaran cuatro dólares mediante medidas de austeridad.

Una iniciativa en construcción

A pesar del peso de los países que hoy componen los BRICS +, la iniciativa aún está en construcción y todavía falta mucho para que reemplace o afecte el orden mundial establecido en 1944.

El dólar, principal instrumento de dominación de Washington, aún es la moneda más importante para el comercio, la inversión y las reservas nacionales.

Aproximadamente la mitad de todo el comercio mundial se factura en dólares. El dólar estadounidense participó en casi el 90% de las transacciones cambiarias mundiales, lo que lo convierte en la moneda más negociada en el mercado cambiario.

Así mismo, la mitad de todos los préstamos transfronterizos, los títulos de deuda internacionales y las facturas comerciales están denominados en dólares estadounidenses, mientras que aproximadamente el 40% de los mensajes SWIFT y el 60% de las reservas mundiales de divisas están en dólares.

La moneda china todavía representa solo el 3% de las reservas mundiales. Mientras el PIB per cápita de Estados Unidos asciende a 80.035 dólares, más de tres veces el de China, que asciende a 23.382 dólares.

Los BRICS son un conjunto heterogéneo, que aún no tiene objetivos claros más allá de alejarse parcialmente, sobre todo en lo económico, de la órbita estadounidense.

Dentro de esta asociación, China es la que aporta la mayor parte del PIB del grupo (representa el 17,6% del PIB mundial), seguida a distancia por la India (7%); mientras que Rusia (3,1%), Brasil (2,4%) y Sudáfrica (0,6%) juntos representan apenas el 6,1% del PIB mundial. Esto evidencia que no todos los países tienen el mismo peso geopolítico.

Contradicciones políticas en su interior

Dentro de los países del BRICS hay varias diferencias políticas e incluso contradicciones en lo que respecta a sus relaciones con Occidente. Tampoco sus regímenes son los mismos, ni sus niveles de pobreza.

Por ejemplo, Egipto recibe ayuda militar estadounidense y Emiratos Árabes alberga bases militares estadounidenses, algo que no debe gustarle a Irán que también es miembro.

La India pregonó su alineamiento múltiple estratégico, también forma parte de la Alianza Quad, una asociación de seguridad con Australia, Japón y Estados Unidos. Sin contar con las disputas fronterizas indo-chinas.

Brasil vetó a Venezuela

Entre los hechos más importantes de esta cumbre fue el veto que interpuso el gobierno brasileño del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para que Venezuela no integre esta asociación.

Esto evidenció fracturas entre los dos gobiernos que se presentan desde que el gobierno brasileño cuestionó las elecciones donde resultó electo Nicolás Maduro.

Así mismo, el excanciller brasileño y diplomático Celso Amorim dijo que no se trata de “juicio moral o político”. Además, agregó que “los BRICS tienen países que practican ciertos tipos de regímenes y otros tipos de regímenes. La pregunta es si tienen la capacidad, debido a su peso político y capacidad de relación, de contribuir a un mundo más pacífico”.

Aunque el año pasado, el propio Lula expresó estar abierto a la expansión de los BRICS y a la inclusión de Venezuela, la declaración de Amorim, en tal sentido, representa un cambio de postura que es calificada de ambigua por sectores alternativos.

Para el analista Lautaro Rivera, la posición de Brasil juega a dos bandas: Dirige los BRICS, pero mantiene buenas relaciones con Occidente, principalmente con EE.UU., quien es su segundo socio comercial.

La entrada de Venezuela a los BRICS tensionaría aún más las relaciones en el hemisferio, donde hasta ahora Brasil es el único integrante.

Según Rivera: “El presidente brasileño y su principal asesor en materia internacional exponen que su visión es más eurocéntrica que multipolar y que los BRICS son un instrumento con fines económicos más que una apuesta geopolítica decidida a construir un nuevo orden global, un horizonte hacia el que Venezuela se dirige y que promueve activamente”.

Por su parte, el presidente Vladímir Putin expresó su apoyo a Venezuela y dijo que reconocía a Nicolás Maduro como presidente del país vecino.

Expectativa por elecciones en EE.UU

No es casual que los países que buscan un orden mundial más favorable a sus intereses se posicionen a pocos días de las elecciones estadounidenses.

Según Stewart Patrick, investigador principal del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, “Estados Unidos ha demostrado que es capaz de dar un giro de 180 grados a su política exterior, dependiendo de quién ocupe la Casa Blanca”.

Se sabe que Trump no está de acuerdo con la guerra en Ucrania, pero ha manifestado ser hostil con el Gobierno de Venezuela y mostrado interés en sus recursos energéticos.

Finalmente, para el economista Michael Roberts, la época dorada del mundo unipolar expresado en el Tratado de Bretton Woods se terminó y el mundo se enfrentará a una fragmentación geopolítica y conflictos globales.

Mientras tanto, el bloque imperialista crecerá lentamente con recesiones constantes, enfocándose en el dominio militar y financiero.

CI CZ/FC/26/10/2024/18:00