Derechos Humanos

Policía Nacional censura a la prensa alternativa en Colombia

8 feb. CI.- En Colombia la prensa alternativa es golpeada, retenida y amordazada en el cubrimiento de manifestaciones sociales. Así lo advierte la Fundación para la Libertad de Prensa -FLIP- desde el año 2013. En su Informe anual sobre el estado de la libertad de prensa en Colombia en 2017 reafirman que la Policía Nacional es la guardiana de esta censura.

“Entre junio y agosto de ese año, la Fundación registró 44 agresiones contra periodistas que se encontraban cubriendo protestas. Una cifra enorme. De ese total, la Fuerza Pública fue responsable en 33 ocasiones, es decir, en el 75% de los casos”, denuncia el informe dado a conocer esta semana.

“A pesar de que en los últimos cuatro años -señala esta organización- ha habido una disminución en el número de agresiones por parte de miembros de la Fuerza Pública, las manifestaciones sociales continúan siendo el escenario en el que se presentan la mayor cantidad de ataques contra la prensa. Durante 2017 la FLIP registró 27 casos de agresiones contra reporteros por parte de uniformados del Ejército y la Policía, de los cuales 15 se presentaron en medio de protestas sociales. Con respecto al 2013 hay una disminución del 22% en el número de ataques a la prensa en contextos de manifestaciones sociales por parte de miembros de la Fuerza Pública”.

Sin embargo, esta denuncia también señala al Escuadrón Móvil Antidisturbios -Esmad- como el principal agresor. Durante las manifestaciones el Esmad ataca con armas de fuego, balas de salva, gases lacrimógenos y armas aturdidoras. Aunque luego la misma fuerza pública señala que este componente policial actúa desarmado.

“Lo anterior sucede a pesar de que el actual Código de Policía autoriza a cualquier ciudadano a grabar videos o tomar fotografías de los procedimientos policiales”, aclara el informe.

La Fundación para la Libertad de Prensa es una organización no gubernamental que hace seguimiento a las violaciones contra la libertad de prensa en Colombia, desarrolla actividades que contribuyen a la protección de los periodistas, medios de comunicación y otros ciudadanos que ejercen la libertad de expresión sobre asuntos de interés público.

Las agresiones suceden solo contra medios alternativos

Sin lugar a dudas, que el Esmad haya asesinado a la periodista Efigenia Vásquez, comunicadora de la emisora Renacer Kokonuko del Consejo Regional Indígena del Cauca -CRIC-, mientras cubría una movilización social el 8 de octubre del año pasado marca el estado de indefensión en el que ejerce el oficio de comunicar en el país.

Pero este asesinato es apenas la punta del iceberg de los casos de agresión a la prensa -que muchas veces quedan en simples noticias al aire-. Cabe destacar también que todas las agresiones que registró esta organización defensora de la libertad de prensa ocurrieron contra comunicadores y comunicadoras de medios alternativos y mientras cubrían alguna protesta social.

La FLIP registró que:

– El comunicador Pedro García Leal recibió un disparo con arma de fuego durante el cubrimiento de la Minga Comunitaria de Liberación de la Madre Tierra, el 9 de mayo. Las investigaciones apuntan que fue un disparo de la Policía y el Ejército que atacaron la minga y notaron que Leal registraba estos hechos con su cámara.

– Una periodista de la Red de Medios Alternativos-Agencia Colombiana de Prensa Popular fue agredida con balas de goma y gases lacrimógenos el 21 de julio en Puerto Rico, Meta. Ella se encontraba cubriendo las confrontaciones entre campesinos y uniformados por la erradicación de cultivos de coca.

– El 1 de julio la periodista de Colombia Informa, María Montiel, se encontraba cubriendo una manifestación de la comunidad de La Mata (en Ayacucho, Cesar) contra la empresa petrolera Ecopetrol. El Esmad agredió a los manifestantes y Montiel lo registró con su cámara, ante lo cual ellos la golpearon e intentaron quitarle sus equipos. Finalmente fue trasladada a la estación de Policía de Aguachica donde estuvo detenida durante 31 horas señalada de “agredir a un funcionario público”.

– Periodistas de NC Noticias y la Agencia Prensa Rural se encontraban cubriendo un paro campesino el 1 de noviembre en la región del Catatumbo, Norte de Santander. La Policía revisó el material que habían registrado y lo eliminó. Adicionalmente, la fuerza pública golpeó a los reporteros aumentando la violación a los derechos constitucionales de reserva de la fuente y a la protección del material periodístico.

– Hacia mediados de noviembre el Esmad atacó las instalaciones de la emisora Renacer Kokonuko -donde trabajaba la periodista asesinada por esa misma fuerza en octubre de 2017- con piedras y gases. La coordinadora del medio relató que dichos uniformados arremetieron contra las puertas, ventanas y el techo de las instalaciones como retaliación hacia las críticas de la emisora contra la Policía.

En informe concluye afirmando que “a pesar de que la FLIP remitió 23 quejas al área de derechos humanos de la Policía Nacional, actualmente solo hay nueve investigaciones vigentes, se archivaron cinco y tres se encuentran en indagación preliminar en la recepción de quejas. Adicionalmente, en seis ocasiones hubo respuesta oficial en la que altos mandos de la Policía justificaban las acciones de los uniformados, pero no se inició una investigación disciplinaria”.

CI PC/PC/08/02/18/12:00

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