Medio Ambiente

Multinacional minera de Santander agrede a estudiantes

4 oct. CI.- El día 28 de septiembre estudiantes de diferentes carreras y universidades de Bucaramanga visitaron el municipio de Suratá, departamento de Santander, donde fueron agredidos por funcionarios de la multinacional Sociedad Minera de Santander -Minesa- y perseguidos e intimidados por las fuerzas armadas.

El Comité Universitario por el Páramo de Santurbán, con apoyo de la Universidad Industrial de Santander -UIS-, se encontraba en un viaje con el fin de escuchar y socializar con la comunidad los impactos negativos que generará dicha multinacional de Emiratos Árabes.

Desde las ocho de la mañana, los estudiantes de la Universidad Autónoma, la Industrial y del Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA- llegaron al municipio para llevar a cabo un conversatorio pero se encontraron con que la comunidad había sido desinformada con falsos mensajes por medio de la red WhatsApp donde decían que ya no iba a haber actividad y otros donde intimidaban a la comunidad, acusando a los estudiantes  de revoltosos y peligrosos. Durante todo el día, los estudiantes fueron hostigados y perseguidos por uniformados del Batallón 21 y por miembros de la policía.

“Visitar Suratá fue una experiencia de mucho aprendizaje, sobre todo para quienes estudiamos carreras del área social. En este diálogo nos dimos cuenta de que la gran mayoría de los pobladores del lugar estaban en contra del proyecto minero ya que tenían un gran arraigo por el paisaje de su región. Además, pudimos ver el valor que le tienen al agua. Estas zonas han sido abandonadas por el Estado, dejando a los pobladores una gran dificultad para desarrollar sus proyectos de vida”, declaró Andrés Navas, estudiante de la UIS en Trabajo Social.

Desde el día 20 de septiembre estos se encontraban trabajando en la comunidad. Habían visitado puerta por puerta a 88 familias para recoger declaraciones sobre la problemática que están viviendo. Luego realizarían el conversatorio del día 28 sobre las consecuencias e impactos ambientales que tendría la aprobación de la explotación minera sobre el territorio.

“No estoy de acuerdo con la minería. He visto cómo la empresa ha hecho perforaciones y nos han secado las quebradas. No voy a poner en riesgo el agua que ha estado con nosotros en los 53 años que llevo vivo. No vamos a permitir que nos saqueen”, declaró uno de los campesinos de la vereda Pachal a los estudiantes.

Al finalizar el día, dos funcionarios de Minesa que en ningún momento se identificaron, llegaron en estado de ebriedad a agredir y amenazar verbalmente a los estudiantes, mientras que otros intentaron calmar la situación, declararon los estudiantes.

Historia

No es la primera vez que el Páramo de Santurbán se encuentra en disputa por la política extractivista. En el año 2012 la multinacional canadiense Greystar (que luego se cambiaría el nombre a Eco-Oro por la presión que generó la población civil, junto con organizaciones ambientalistas y de diferentes sectores haciendo que retirara la solicitud de licencia ambiental en el Ministerio de Ambiente con su proyecto Angostura) intentó explotar el páramo con una afectación de 240 toneladas de terreno removidas, lo que significa un hueco en la montaña de 2 kilómetros de largo por uno de ancho.

Luego de la feria de concesiones mineras que dejó el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez -y que con el Plan Nacional de Desarrollo de Santos se pasaría a reducir ese número por medio de las delimitaciones ambientales-, acabaría con 11 concesiones que se encontraban ubicadas solamente en el Páramo de Santurbán.

En abril del 2015 se activó la participación ciudadana exigiendo cuatro puntos: que el Gobierno cumpliera la delimitación para la protección del Páramo, que se cancelaran las concesiones otorgadas, eliminar rotundamente la minería subterránea y que la presencia del Gobierno no se limitara solo cuando hayan problemáticas ambientales.

En 2017, con Minesa, se restructuró el proyecto minero. Lo que ahora pretende esta empresa es hacer un hueco en la montaña de 400 metros de profundidad hasta llegar a la veta donde se supone que debe de estar el oro. Con esta obra que afectarían los manantiales, aguas subterráneas, quebradas y demás ecosistemas que habitan en el territorio.

En un segundo momento pensarían crear un sistema de túneles para transportar el oro. Estos pasarían por unas bandas subterráneas cerca de 6 kilómetros hasta llegar al Suratá. Allí los esperarían uno tanques donde aplicarían el cianuro, mercurio y demás químicos para poder separar el oro de los restos de piedra y tierra.

A raíz de la locomotora extractivista que se ha venido presentando en Santander, esta explotación minera no sólo sucede en el Páramo de Santurbán. Por suerte, municipios como Jesús María y Sucre han sido la muestra fehaciente del éxito de las Consultas Populares al votar NO a los daños ambientales.

Movilización

Este 6 de octubre se está citando a una marcha desde 5 puntos de la ciudad. Se estima que haya una asistencia multitudinaria de más de 70.000 mil asistentes que vendrán desde diferentes partes de la región como Cúcuta, San Gil, Socorro, Cesar y Ocaña. Paralelamente, en la ciudad de Medellín, se llevará a cabo una marcha ese mismo día. Ya que luego de los controversiales convenios que se cancelaron por la presión estudiantil entre la UIS y MINESA, la multinacional ahora está tocando puertas en la Universidad de Antioquia en busca de apoyo.

 

CI MM/PC/04/10/17/018:10

1 Comment

1 Comment

  1. Hernando Gutierrez H

    10/22/2017 at 8:13 pm

    ” NUESTRO ORO ES EL AGUA “

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas Noticias

To Top