Ciudad

Movilización estudiantil en Bogotá fue opacada por el Esmad

29 nov CI.- El día de ayer desde las siete de la mañana, miles de estudiantes de instituciones públicas y privadas de todo el país se preparaban para salir de nuevo a las calles. La capital se vio inundada de pancartas exigiendo educación pública, digna, gratuita y de calidad; el desmonte del cuerpo del Escuadrón Móvil Antidisturbios -Esmad-, el rechazó a la reforma tributaria y a los desfalcos de dineros públicos también fueron un reclamo generalizado.

El deseo y añoro de todos y todas por la paz se vio en la movilizaciones que salieron desde la Universidad Pedagógica Nacional -UPN-, la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, y la localidad Ciudad Bolívar. Todo fue un carnaval, las expresiones artísticas buscaron una vez más llamar la atención de los capitalinos ante la crisis educativa que viene atravesando el país desde hace muchos años, pero que hoy requiere acciones contundentes.

Las sonrisas, bailes y juegos de estudiantes, maestros, sindicalistas e indígenas se vieron opacadas por la represión del Esmad. Al tiempo que los estudiantes se preparaban para salir a las calles, la Policía se preparaba para obstruir la libertad de expresión y el derecho a la protesta. Desde horas de la mañana se presentó la primera detención arbitraria en la Universidad Nacional, un estudiante fue víctima de la brutalidad policial por el simple hecho de colgar una pancarta en el puente de la calle 26.

La jornada a pesar de plantearse como pacífica, en la calle 80 con carrera 68, protagonizó la arremetida policial contra el estudiantado. Sin embargo la fiesta por la educación siguió hasta llegar al parque San Andrés, cerca al portal de Transmilenio de la calle 80. En el sur de la ciudad, el Esmad violentó incluso a defensores y defensoras de derechos humanos, retuvo a estudiantes y llenó de gas lacrmógeno las calles.

La noche llegó con noticias ingratas para los estudiantes que desde varias partes del país llegaron caminando a Bogotá. Mientras acampaban en la Universidad Nacional, la represión del Esmad perturbó el descanso y lastimó la integridad física de los y las caminantes por la educación. No solo a ellos, la vecindad expresó recientemente que no pudo dormir a causa de los malestares físicos que ocasionaron los gases lacrimógenos.

Esta jornada en Bogotá fue ejemplo de la lucha digna de los y las estudiantes, diversos modos de protesta pacífica y la necesidad de una reforma al interior de los cuerpos de la Policía fueron evidentes.

CI DA/ND/29/11/2018/18:30

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