Medio Ambiente

Medellín está en alerta naranja por calidad del aire y aún no se toman medidas suficientes

28 feb. CI. – Desde el pasado martes 21 de febrero hay alerta naranja en todo el Valle de Aburrá por la mala calidad del aire. Sin embargo, hasta el momento no se han tomado las medidas suficientes para enfrentar una problemática ambiental cada vez más grave, la cual tiene un antecedente inmediato de alerta roja en el 2016.

La Organización Mundial de la Salud -OMS- establece que una concentración de PM10 (material particulado o partículas torácicas con un diámetro menor a 10 micrómetros) superior a 150 microgramos por metro cúbico “dará lugar a un incremento aproximado de la mortalidad diaria del 5%, efecto que sería motivo de gran preocupación y para el cual se recomendarían medidas correctoras inmediatas”. Las últimas mediciones de la Red de Monitoreo del Valle de Aburrá indicaron una gran concentración de PM10 en el aire y se declaró la alerta naranja, que significa que el aire es muy dañino para grupos sensibles como personas con enfermedades respiratorias o cardiacas, adultos mayores, mujeres embarazadas, niños, adolescentes y personas que practican actividades al aire libre.

Esta alerta conllevó una serie de restricciones para los grupos sensibles, pero ninguna restricción para los agentes contaminantes como la industria y el parque automotor de más de un millón trescientos mil vehículos y motos, los cuales aportan el 80 % de la contaminación atmosférica y cuya proyección al 2030 es de un millón de automóviles y un millón de motos circulando diariamente en el área Metropolitana.

De acuerdo al concejal Simón Molina, en Medellín se mueren más de 3.000 personas al año por enfermedades pulmonares y cardiorrespiratorias asociadas a la mala calidad del aire y esta cifra va en aumento desde la contingencia ambiental de 2016. Para el alcalde Federico Gutiérrez “Este es un llamado de atención. La roja quiere decir que el aire que se respira ya es dañino para la salud y hay que tomar acciones. Como todos contaminamos, todos ponemos”. Una declaración preocupante puesto que las medidas urgentes y estructurales se prevén para una alerta roja.

Al respecto, Gisela Posada, promotora de la iniciativa SOS por el aire del G8 (grupo de ocho universidades que se unieron para formular propuestas ambientales), afirmó para el periódico El Colombiano que “Llegó el momento de levantar la voz contra la nube de humo que atesta las calles. Como ciudadanos debemos ser más responsables y exigentes con los gobernantes […] lo más indignante fue que el año pasado a los niños se les prohibiera en los colegios hacer educación física, ¿será que eso se va a repetir?”.

Los encargados aún no se pronuncian con claridad

El año pasado se lanzó el Plan operacional para enfrentar episodios críticos de contaminación atmosférica -Poeca- con el fin de tener una respuesta inmediata ante eventos de contingencia ambiental. Sin embargo, la entidad encargada de determinar el tipo de alertas es el Grupo de gestión de episodios críticos de contaminación atmosférica -Geca-, adscrito al Área Metroplitana del Valle de Aburrá.  Pero ambas figuras siguen sin pronunciarse de manera clara frente a la crisis del aire, no pasan de las advertencias y recomendaciones, al tiempo que la ciudad continúa sin tomar las medidas suficientes para evitar la contingencia ambiental a mediano y largo plazo.

Según la Poeca la alerta roja significa que el aire es dañino para todas las personas. Durante esta alerta se extendería la medida de pico y placa de cuatro a seis dígitos para vehículos particulares y motos, se restringiría la circulación de transporte de carga y se incentivaría el uso del transporte público. La fase la II implicaría aplicar las mismas medidas las 24 horas del día. Es decir, el plan está diseñado para funcionar solo en situaciones de extrema emergencia, la situación actual, especialmente dañina para grupos sensibles, un gran porcentaje de la población, parece tener solución con el encierro.

Por ahora la cantidad de enfermos por causa del aire contaminado sigue en aumento, mientras las muertes por estas mismas razones continúa alargando las listas de decesos sin que nada pase. ¿Será que la solución a la mala calidad del aire seguirá siendo la restricción de la vida al aire libre?, quizá el futuro cercano de los ciudadanos de Medellín y su Área Metropolitana se parezca más a la idea kafkiana de una colonia carcelaria que a la innovadora ciudad de la “eterna primavera”.

Fotografía: EFE.

CI DM/DM/28/2/17/7:00

 

2 Comments

2 Comments

  1. Alejandra Guzman

    02/28/2017 at 8:44 am

    Saludos a todos los que nos indigna la calidad de aire en Medellin, pero no creo que eso se mejore guardando el carro o la moto, de hecho los que mas contaminan son el servicio publico y aprovecho para aportar desde mi barrio Robledo en donde los buses tirar un humo caso negro que nos deja a todos oliendo a gasolina quemada. A ESOS SON LOS QUE SE DEBERIA DE HACER EL ANALISIS DE GASES PORQUE LOS MOTOCICLISTAS? REVISEN EL SECTOR PUBLICO Y ENCONTRARÁN UNA RAZON DE PESO PARA SACAR MUCHOS VEHICULOS DE CIRCULACION.
    Espero que se atienda a este llamado y si, estoy de acuerdo con el día sin carro, en todo el area metropolitana desde Caldas hasta el norte …

  2. Pingback: Federico Gutiérrez: un alcalde que no reconoce a sus ciudadanos – Colombia Informa

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