Educación

Universidad de Antioquia: ¿ante un momento histórico?

7 mar. CI.- Después de trece años la UdeA convoca a los estudiantes a que elijan un representante ante el Concejo Superior Universitario -CSU-, las elecciones serán el tres de mayo del presente año, ante dicho llamado, los estudiantes organizados y no organizados, se preparan para asumir el reto.

Contexto histórico

En el año 2004, después de una jornada electoral muy atípica, la Universidad de Antioquia dejó de tener representación estudiantil ante el Concejo Superior Universitario. Dicha jornada consistió en recoger las urnas electorales dispuestas por toda la universidad, llevarlas al bloque administrativo y quemarlas como una expresión de rechazo en el lugar de “máxima instancia” de toma de decisiones de la Institución.

Esta acción no surgió de la noche a la mañana, fue la consecuencia de unas representaciones estudiantiles bastante cuestionadas por recibir dádivas, por darle el voto a los proyectos que iban en detrimento de lo público y no representaban al grueso del estudiantado.

La asamblea general de estudiantes ya había realizado unos llamados de atención al representante del momento, llamados que pasaron a acciones, a tal punto de censurarlo y rechazarlo como representante de la misma, obligando a la institución a realizar elecciones, antes las cuales se presentó un solo candidato, razón por la cual los estudiantes se preguntaban qué pasaría si ganaba el voto en blanco, pero al no obtener una respuesta clara de parte de la administración, la asamblea en una acción de masas desarrolló la actividad anteriormente mencionada.

Contexto actual

Actualmente el escenario parece ser al revés, los espacios amplios de discusión y construcción política andan bastante deslegitimados, empezando por la asamblea general, lugar que para el grueso de los estudiantes es un “circo”, y los demás escenarios como los multiestamentarios se han ido desgastando en su misma dinámica de la reunión por la reunión, mientras que la apuesta institucional parece ser más aceptada. Ejemplo de ello es la aceptación de conformar concejos estudiantiles o la elección de representantes por facultades como en Ciencias Sociales, Comunicación, Medicina, entre otras.

Al respecto, Colombia Informa conversó con Karen Vanegas y Sorany Moncada, fórmula a la representación estudiantil.

Colombia Informa: ¿Qué pasa con el movimiento estudiantil?

Karen Vanegas: Hay que preguntarse por la validez de los argumentos esbozados en el 2004, cuando se decidió no participar del CSU y abandonar la representación al superior. Sabemos que las capacidades de discusión y movilización en la asamblea han sido escasas, que el movimiento estudiantil no ha logrado construir espacios de discusión política más allá de la coyuntura. Hemos sido buenos conteniendo coyunturas pero se nos dificulta construir propuestas, esos elementos nos llevan a mirar el contexto con otros ojos, pero también nos llevan a mirar ese nuevo estudiante que entra a la universidad a muy corta edad, con periodos académicos reducidos, intereses políticos muy distintos, muy apáticos, es en se sentido que la representación se convierte en un medio para dinamizar los escenarios estudiantiles.

Sorany Moncada: Actualmente la representación es un medio para establecer discusiones dentro del estamento estudiantil. Pero hay que tener cuidado y preguntarnos por las intenciones de la administración, ¿es hacer un llamado a la gobernabilidad?, ¿es institucionalizar la participación?, ¿hay una intención de generar un ánimo “más democrático” después de lo del examen de admisión?, en el que se tuvo que replantear su propuesta por ser ilegítima, ¿necesita legitimidad para desarrollar el plan de desarrollo? Hay que ser maliciosos y saber leer el momento, pero eso sí, es la posibilidad de generar otro tipo de participación estudiantil, mucho más gremial.

C.I: ¿Cómo legitimar una candidatura en una institución donde la asamblea general parece inexistente?

K.V: Es el primer paso a seguir, construir escenarios donde se pongan las discusiones pertinentes que le permitan al estamento volver a construir referentes políticos y que se piensen el porqué y el para qué de una representación, y cuáles serían sus funciones, sin desconocer la asamblea como el escenario principal. Hay que volver a las facultades, a las unidades académicas y poner el debate sobre lo que está sucediendo, es también la posibilidad de consolidar los concejos de estudiantes como una forma gremial de dinamizar las facultades.

S.M: Esta coyuntura electoral, por decirlo así, se puede leer en dos vías, como un escenario muy peligroso y como una oportunidad política. Es un reto que hay que asumir pues el movimiento estudiantil está en una encrucijada en la que no encuentra salida para seguir avanzando, y la reinvención de formas en la acción, en el caso de la UdeA, son necesarias para consolidar un estamento fuerte, una organización gremial que pelee espacios administrativos y que se permita pasar de un campo de oposición a un campo propositivo.

C.I: ¿Cuáles son las posibles alianzas entre estudiantes por fuera del estamento?

K.V: Es un reto poder construir un repertorio de acción que nos lleve a los estudiantes más allá de un canelazo y nos ponga en escenarios de construcción política; escenarios que nos lleven a encontrarnos con los otros estamentos, principalmente con los profesores, pues sin ellos no podemos diseñar una representación conjunta, pero también encontrarnos con los trabajadores y los pensionados, con quienes hemos tenido relación en diversos espacios al interior de la universidad. Volviendo a lo estudiantil, va hacer muy difícil juntar las diversas expresiones políticas al interior, pero va hacer más difícil juntar al grueso de los estudiantes, pues el escenario propicio para ello, como lo es la asamblea general, parece que se congeló en el tiempo, cayendo en discusiones de las que nunca logró salir.

C.I: ¿Por dónde empezar campaña, por decirlo así, en un contexto universitario que no sabe qué es una representación al CSU?

K.V: La acción pedagógica es aprender a caminar juntos, pues nadie acá sabe a ciencia cierta qué va a pasar con esta representación, ni el elector ni el candidato sabemos cómo construir representación, ni cómo nos vayan a recibir, y ahí es donde aparece la necesidad de hablar con el estudiante, sentarse en las jardineras y por medio de elementos pedagógicos entender entre ambos cómo construir de la mejor manera estos escenarios de participación, cómo aprender a dar pasos juntos.

C.I: ¿Qué ganar más allá de las elecciones?

S.M: La tarea principal es mirar que está pasando en cada unidad académica con las acreditaciones que están afectando los pénsums, por ejemplo. Pensamos que la mayor ganancia está en volver a colocar el debate político – académico en los espacios más micros de la vida estudiantil, ahí donde el estudiante se hace, donde se forma, y de esta manera garantizar un mayor interés en los temas universitarios. Y claro, el mayor logro es volver a la asamblea general con unos acumulados políticos que nos permitan entender la representación estudiantil como un instrumento más de los estudiantes para defender la universidad pública.

También hay un escenario que no podemos perder de vista y es la paz, debemos tener en cuenta que estos escenarios deben propiciar el debate y la construcción de la misma, tanto en la ciudad como en las regiones donde está la universidad, ya sea desde la institucionalidad que brinda la representación como en los escenarios que deben generarse por medio de la misma.

CI SP/DM/7/3/17/7:00

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