Medio Ambiente

La disputa por los Parques Nacionales Naturales

14 abr. CI.- Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo -Mincit-, en los últimos años aumentó el número de personas que gozaron del turismo en Colombia. Podría pensarse que existe una vocación ecoturística que debe regularse con infraestructura, incluso en las áreas protegidas. Pero las comunidades que allí habitan así como varias instituciones expertas en la conservación de la biodiversidad están en contra de esta iniciativa que beneficiaría una élite hotelera en detrimento de un territorio común.

El turismo es la segunda fuente de ingresos en Colombia. Pero su regulación ahora es motivo de controversia entre las comunidades que habitan los Parques Nacionales Naturales -PNN- y las empresas dueñas de hotelería lujosa.

Disposiciones gubernamentales en camino podrían empezar a modificar las zonas protegidas. Este debate puede ser incluso más problemático que el generado por la extracción de recursos mineroenergéticos. Las comunidades en los territorios implicados deben movilizarse para que las decisiones frente al tema cuenten con su participación.

Regulación construida

Según la Resolución 531 de 2013, la cual estructura la planificación y el ordenamiento la actividad permitida en el sistema de Parques Nacionales Naturales, en dichas áreas “están prohibidas conductas que puedan traer como consecuencia la alteración del ambiente natural; […] dentro de las que se resaltan las hoteleras”.

No obstante, María Claudia Lacouture, Ministra del Mincit, pretende “desarrollar infraestructura del sector turismo en áreas relacionadas con la construcción, adecuación y dotación de establecimientos y edificaciones hoteleras”  al interior de los parques.

Ecoturismo para extranjeros

Salir a viajar no es barato y, cuando se puede, se llega no muy lejos. Tan solo el 12,4% de la población colombiana gozó del turismo en el año 2014. El resto que no pudo hacerlo señaló como causas la ausencia de dinero (58,3%) y la falta de tiempo (21,3%). La nueva inversión pensada para los Parques Nacionales Naturales -PNN- no concuerda con esta situación al aumentar a 49% el número de visitantes en 2016, con referencia al año anterior.

Esto pudiera leerse como que la población colombiana no tiene dinero ni tiempo para recrearse, y el turismo en los PNN es sinónimo del aumento de extranjeros en el país. A Colombia ingresaron cerca de 5,1 millones de personas en 2016, 14,5% más que en 2015.

El Tayrona y sus comunidades

La economía basada en el turismo es primordial para el departamento del Magdalena ya que 80% de su territorio lo ocupa la Sierra Nevada de Santa Marta y el PNN Tayrona. Ambos resultan sitios de gran atractivo natural para nacionales y extranjeros.

Sin embargo, el actual modelo turístico y la propuesta de hotelería en Tayrona generaron el contundente rechazo desde las comunidades debido a la naturaleza de la población que allí habita. Ellas y ellos prefieren proteger la riqueza humana, cultural y ecológica en esta área. Aunque la política del Gobierno actual pretende beneficiarse de ello.

El “Cordón Ambiental y Tradicional de Sierra Nevada de Santa Marta” es uno de los proyectos para proteger la vida de la Confederación Indígena Tayrona -CIT-. Con él intentan conformar un gran cinturón de protección y conservación ambiental y tradicional, que tiene como propósito conservar la cultura y el territorio de los pueblos indígenas kogui, arhuaco, wiwa y kankwamo. Asimismo, la idea es prevenir el desplazamiento forzado y proteger la montaña costera más alta del mundo y su principal fábrica de agua.

El apoyo de la ciencia

Manuel Rodríguez Becerra, primer ministro de Ambiente de Colombia (1993-1994), considera como falso el argumento del Mintic para la construcción de industria hotelera que logre el correcto financiamiento de los PNN, y por tanto de la entidad Parques Nacionales Naturales de Colombia -Pnnt-. Es cierto que el presupuesto para la conservación y protección de los PNN es insuficiente, pero su financiación no depende del turismo.

La posibilidad de incrementar el presupuesto responde a una administración responsable y el ejemplo del PNN Chingaza, es contundente. Este parque lo utiliza Bogotá como una fuente hídrica potable pero el pago que la ciudad realiza para mantenerlo es ínfimo. Según Rodríguez, “la administración capitalina paga $35 por metro cúbico, cuando $3.500 debería ser el aporte”.

Además, el académico destacó que “el 70% de las hidroeléctricas utiliza agua proveniente de los PNN pero la tasa de su aprovechamiento no la cobra el Gobierno. Álvaro Uribe Vélez, durante su Presidencia, desmontó esta medida de protección para los PNN”.

Beneficio particular

Los intereses económicos de la Ministra Lacouture para aprovecharse de los PNN son evidentes. Su familia hace parte de la élite del departamento del Magdalena ligada a la corrupción. En 2008 esta familia de Santa Marta le robó al pueblo colombiano cerca de 11 mil millones con el programa Agro Ingreso Seguro . Además, se conoce de los vínculos de la familia con el paramilitarismo ya que uno de los familiares de Maria Claudia, el excongresista Luis Eduardo Vives Lacouture, fue condenado por “concierto para promover grupos al margen de la ley y por determinador del ilícito de alteración de resultados electorales”

Mientras continúa el debate acerca de la industria hotelera dentro de los PNN, las comunidades insisten en que la actual propuesta de la Ministra es un retroceso para la preservación y manejo de estas áreas. El Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, y Pnnt, liderados por Luis Gilberto Murillo y Julia Miranda respectivamente, están de acuerdo con la comunidades.

CI JA/PC/14/04/17/20:05

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