Extractivas

La crisis que deja el petróleo en Casanare

22 nov. TSF*. Casanare, luego de vivir una época de “riqueza” espontanea a raíz de explotación petrolera, afronta una crisis en vivienda, salud, mal estado de su malla vial, deterioro de varios puentes, desempleo y falta de servicios básicos, entre otros.

Este departamento, de vocación ganadera y agrícola, se convirtió a partir de 1990 en productor petrolero tras el descubrimiento de los campos Cusiana y Cupiagua. A partir de ese momento se intensificó la explotación por parte de la British Petroleum Company -BP-, la empresa francesa Total y la norteamericana Tritón. En 1992 Casanare desplazó a Arauca como primer productor de petróleo del país.

Luego de vivir esa bonanza petrolera, se produjo un cambio en la cultura campesina, agrícola y ganadera de los habitantes. Se dio una transformación cultural y socioeconómico provocando un choque entre la sociedad casanareña, con un desarrollo espontáneo que no obedecía a los intereses de los pobladores sino a la dinámica e intereses de las empresas petroleras. Esa nueva dinámica económica generó también migración hacia las zonas petroleras de Yopal, Tauramena, Aguazul y Maní. En 1985 el departamento tenía una población de 170.238 habitantes y para el 2015 se había incrementado en un 109,7% (según el DANE, actualmente el departamento cuenta con 357.000 habitantes).

Una estrategia de las empresas para asegurar la explotación petrolera fue acabar con el tejido social de la región a través de la violencia. Esto quedó evidenciado en las investigaciones que adelanta la Fiscalía contra miembros de la Brigada XVI del Ejército Nacional y su relación con las empresas petroleras y el paramilitarismo.

En los últimos tres años Casanare recibió más de un billón de pesos de regalías por la bonanza petrolera. Con este dinero se esperaba mejorar la malla vial del departamento, ampliar e interconectar la red eléctrica, gasificar todos los municipios, mejorar el servicio de salud, cubrir los programas de vivienda rural y urbana y garantizar el servicio de acueducto y alcantarillado.

No obstante, Casanare se adentra en la etapa postpetrolera acompañada de corrupción, inestabilidad institucional y con una alta densidad poblacional en las zonas petroleras. Según Rubén Darío Lizarralde, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de Servicios Petroleros (Campetrol), este año se perderá el 90% de los empleos de la industria petrolera. La mayoría de esos trabajadores seguramente pasarán a engrosar las cifras de desempleo o empleo informal.

De 9 gobernadores que ha tenido Casanare desde que se constituyó como departamento (1991), seis de ellos han sido destituidos por enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir (paramilitarismo) y peculado. Ejemplo fehaciente de esta crisis es la situación de Yopal, que actualmente no cuenta con acueducto, sus vías están destruidas, recientemente colapsó el puente sobre el río Charte- que comunica con el interior del país-, el puente Ariporo – que comunica con Arauca- tiene daños en su infraestructura. También hay un creciente déficit de vivienda, que se refleja en el gran número de invasiones que hay en la ciudad.

La contaminación ambiental y las recientes sequías son problemas que debe afrontar este departamento. La exploración hecha por medio de la sísmica y la explotación petrolera afectó los nacimientos de agua, la fauna y flora.

Toda esa problemática generada por la explotación petrolera había sido identificada y denunciada por las organizaciones sociales y la comunidad, en el marco del Foro Petrolero realizado en Yopal en el año 2011. Como conclusiones de este evento, se hizo un llamado a tomar conciencia y medidas para afrontar la post-producción petrolera, fortaleciendo un modelo agrario basado en la productividad de la tierra. También se propuso cambiar el modelo de sociedad contrarrestando la dependencia del petróleo y recuperando la importancia del ser humano y la prevalencia del equilibrio entre éste y los demás elementos del planeta.

Es por esto que las comunidades y las organizaciones sociales han mirado la necesidad de trabajar en conjunto, alrededor de los planes de vida que les permita pensarse el territorio de acuerdo a su forma de vida del pueblo llanero y la recuperación de la cultura y la economía propia de la región.

* Trochando Sin Fronteras es un medio informativo de la región del Centroriente de Colombia.

TSF 22/11/16/16:18

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas Noticias

To Top