Derechos Humanos

[Francia] Policía destruye campamento ícono de refugiados en Europa

29 Oct CI.- Desde el 25 de octubre, las autoridades francesas comenzaron el desmantelamiento del campamento de migrantes y solicitantes de asilo conocido como ‘La Jungla’, ubicado cerca del puerto de Calais en la frontera entre Francia y el Reino Unido; el cual ha llegado a ser el símbolo de la crisis de refugiados en Europa.

Por Charlie Satow* El cierre, ampliamente criticado por defensores de derechos humanos y Organizaciones no Gubernamentales -ONG-, evidencia la falta de un plan de reubicación adecuado para los habitantes del campamento. No obstante desde el lunes 24 empezó el traslado de 1900 personas a varios centros de Francia.

Según la ONG británica ‘Help Refugees’ (Ayuda a los Refugiados, en español), la demolición empezó a las tres de la tarde con un equipo de 15 personas y una retroexcavadora. El prefecto regional de Calais, Fabienne Buccio, afirmó que “ya no hay más migrantes en el campamento”.

Clare Mosely, fundadora de la ONG ‘Care4Calais’ (Cuidado por Calais, en español) que también trabaja en el campamento, criticó la forma precipitada del cierre. Al hablar con el medio de comunicación The Guardian, afirmó: “Estamos extremadamente preocupados de que se hayan llevado a cabo las demoliciones a pesar del hecho de que los pasos necesarios para salvaguardar a niños y trasladar a la gente con calma no se han dado”.

“Dispersar a los refugiados por centros de acogida a lo largo del país no constituye una solución a la crisis […] Muchos de los refugiados tienen fuertes y justas razones por querer llegar hasta el Reino Unido. Se estima que al menos un tercio de los residentes del campamento tiene familia en el Reino Unido” añadió Mosely.

Omisión Estatal

La críticas al gobierno francés e inglés frente a la crisis migratoria, que se desarrolla en sus territorios, destacan el nivel de inactividad e irresponsabilidad gubernamental de las respectivas políticas de Estado.

El Reino Unido, por ejemplo, se ha comprometido a recibir un número de refugiados proporcionalmente minúsculo frente a países como Alemania, que acogió mas de un millón de refugiados en 2015. El compromiso del Reino Unido es de 20.000 refugiados sirios entre 2015 y 2020, demorando, además, el trámite a los casos legalmente obligatorios.

En Francia más de cien niños que tienen familia, permanecen sin compañía alguna; a pesar de su derecho para reunirse con sus familiares (Convención de Dublín).

El parlamento británico este año aprobó la ‘Enmienda Dubs’, que lleva el nombre de un miembro de la Cámara de los Lores asilado en el Reino Unido que huyó del nazismo en la segunda guerra mundial. La enmienda permite al Reino Unido admitir refugiados no acompañados por menores de edad, aún sin familiares en el país, y si llegaron a Europa antes del 20 de marzo de 2016. Esta cláusula cubrirá a al menos 212 menores más en Calais, y tiene un amplio apoyo en el país, a pesar del marcado sentimiento de xenofobia que ha protagonizado a la población inglesa tras el voto por el Brexit.

Un nuevo muro

El traslado al país de los refugiados no comenzó sino hasta el pasado sábado 22 de octubre, y solo unos 200 niños han llegado hasta el momento. La demora ha generado una serie de muertos intentaron viajar en camiones y a escondidas desde el campamento. La respuesta del gobierno británico ha sido emprender la construcción de un muro de cuatro metros para dificultar la entrada aún más.

La jefa de ‘Save The Children’ (Salven los Niños, en español) Carolyn Miles, ha expresado su inquietud por los menores de edad cuyo futuro todavía esta incierto: “Estamos gravemente preocupados por el destino de cientos de niños que permanecen en el campamento, y que no saben dónde dormirán esta noche y no tienen información de lo que traerá mañana”.

El primer campamento en el sitio surgió en el año 2002, tras el cierre del campamento oficial Sangatte. Luego fue destruido bajo órdenes del presidente francés Nicolas Sarkozy en 2009, en esa época. El actual campamento existe desde hace dos años y refugia a una población cercana a las 7000 personas; muchas huyen de la guerra y la represión política de sus países de origen.

La existencia del campamento responde a una dinámica más profunda que puede atajar el mero desmantelamiento del campamento actual. La migración es una realidad humana y seguirá, ya sea de forma legal y regulada o de forma clandestina. La criminalización no es la respuesta efectiva.

Tal y como aseguró el joven inmigrante sudanés Ali Othman, de 18 años y, residente de la ‘Jungla’: “Haga lo que me haga la policía francesa, no voy a solicitar asilo acá. Pueden detenerme, encarcelarme, tirarme a la calle, pero yo quiero ir a Gran Bretaña”.

Fotografia tomada de Newstatesman

Charlie Satow es colaborador para Colombia Informa desde el Reino Unido

CI CS/JA/29/10/16/13:30

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