Artículo de Opinión

Sobre el derecho a desposeer: Los debates sobre la ley acerca del robo de la leña

Del 23 de mayo al 25 de julio de 1841 la sexta Dieta Provincial[1] de la región de Renania fue convocada para debatir cuestiones de alta relevancia para la región y el Imperio prusiano. Asuntos como la libertad de prensa, la relación entre el gobierno local y la iglesia católica, el robo de la leña seca y la parcelación de las propiedades rurales hicieron parte de la actividad legislativa de la Dieta durante el periodo ya mencionado con una característica particular: la Dieta no era más que el órgano complementario del poder central en Berlín encarando en la figura de Federico Guillermo IV, por lo cual tales asuntos no se limitaban únicamente al destino de la región, sino a la del Imperio prusiano en su conjunto.

El lector puede estarse preguntando válidamente por qué este artículo introduce un hecho abiertamente carente de relevancia histórica para el contexto global, nacional y local en pleno siglo XXI. La respuesta a este interrogante no es dada en un primer momento por la naturaleza de la Dieta misma ni por una pretensión genealógica, de donde podríamos señalar continuidades y discontinuidades de este hecho con el presente, sino por la crítica incisiva y demoledora a la forma y al contenido de tales debates realizada por un renano[2], mejor conocido como Karl Marx.

Marx idolatrado por unos, demonizado por otros, ha sido comúnmente asociado por sus investigaciones en economía política y por su notable contribución a la organización del movimiento obrero a nivel mundial. Sin embargo, tal afirmación, ateniéndonos a la convulsa vida de Marx y de su época, no es más que un resultado, un punto de llegada, más no de partida. Sus conclusiones frente al despliegue de las leyes del modo de producción capitalista son el producto de una vida entera dedicada a la constante investigación que necesariamente evolucionó de acuerdo con las circunstancias en las que desenvolvió su actividad intelectual y práctica, y el contexto de Europa de mediados del siglo XIX caracterizado por ser un periodo de revolución y contrarrevolución espiritual y, sobre todo, material.

Tal punto de partida es descrito por Marx y nos ubica en el análisis de la actividad legislativa de la Dieta Renana. Análisis que habría de mostrar la contradicción fundamental en cuanto al Estado y su aparato jurídico-legal. En el prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política, también conocido como el prólogo del 59, nos ofrece su itinerario de investigación o “la trayectoria de sus estudios de economía política”, que lo llevarían a concluir que “tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden ser comprendidas por sí mismas ni por la pretendida evolución general del espíritu humano. Sino que, al contrario, tienen sus raíces en las condiciones materiales de vida” (Marx, 1980, p.3) esto es, en la denominada “sociedad civil”[3].  En esta se hallan las relaciones de producción de la vida material de los hombres, necesarias e independientes de la voluntad de estos, que, de acuerdo con la metáfora empleada por Marx, constituyen la “estructura económica” y son la base de las relaciones de la “superestructura” jurídica y política y, así mismo, condiciona “el proceso de vida social, político y espiritual en general” (Marx, 1980, p.4), en resumen, la conciencia social. De allí, que el necesario movimiento[4] de la “estructura” y, por tanto, el contenido de la “superestructura” tenga su explicación en la primera, más no en sí misma. Así, en el itinerario descrito por Marx es posible encontrar las tres primeras etapas de su actividad que resumen sus estudios iniciales y la temprana labor periodística que ejerció sin cansancio, esto es, sus estudios especializados de jurisprudencia, su colaboración permanente en la Rheinische Zeitung für Politik, Handel und Gewerbe, primero como redactor y luego como jefe de redacción, y en los Deutsch-Französische jahrbücher.  Dentro de estas etapas, Marx resalta que siendo jefe de redacción de la Rheinische Zeitung se vio por primera vez en la situación de pronunciarse sobre los denominados “intereses materiales” (Marx, 1980, p.3), especialmente en tres artículos: Los debates sobre la Ley acerca del robo de leña, Justificación de un corresponsal del Mosela y Los debates sobre el librecambio y las tarifas proteccionistas. Estos artículos, tal como indica Marx, constituyeron “una primera ocasión para ocuparse de problemas económicos” (Marx, 1980, p.3).

De los artículos periodísticos mencionados por Marx como la puerta de entrada a la investigación de los asuntos económicos –“a moverse en tierra llana” (Marx, 2007, p. 25)- nos ocuparemos, a modo de introducción, del atinente a los debates sobre la Ley acerca del robo de leña. Los debates sobre la Ley acerca del Robo de la leña, publicados en cuatro entregas en la Reinische Zeitung entre los meses de octubre y noviembre de 1842, constituye la reacción de Marx frente a la actividad legislativa de la Dieta Renana. En Los debates sobre la Ley acerca del Robo de la leña, expone los debates de la Sexta Dieta Renana frente a las regulaciones que atañen al robo de la leña, pero así mismo, los “debates de la Dieta sobre su misión legislativa” (Marx, 2007, p. 26). A través de la descripción de un ejemplo, el modo en que la Dieta asume el asunto de la recolección de leña seca o caída, las cualidades legislativas propias de la Asamblea son examinadas. De este modo, el objeto de la Ley -hacer de la recolección de leña seca caída en los bosques renanos un delito- es ampliamente analizado por Marx utilizando múltiples estrategias discursivas (o siguiendo a Daniel Bensaïd (2013) “ángulos de ataque”) que tenían como objetivo mostrar las contradicciones propias de lo tipificado frente a los argumentos esgrimidos por los Diputados: por un lado, la propiedad privada personificada en el interés del propietario de los bosques, y, por el otro, la actividad misma de la Dieta con la racionalidad que subyace al concepto y despliegue del Estado[5]. Tomando como punto de partida los argumentos esgrimidos por los Diputados, Marx demuestra cómo el contenido dado a la ley no es más que la doble protección positiva del privilegio del propietario de los bosques en abierta substitución legal de los derechos consuetudinarios o las costumbres concedidas a los pobres que sobrevivían gracias a la venta o uso de la leña seca caída, condenando, de esta forma, a estos nuevos desposeídos a la exclusión de toda configuración positiva de los derechos propios de los pobres; “los ídolos de madera vencen y caen las ofrendas humanas” (Marx, 2007, p. 28).

Esta substitución opera de una manera específica y con premisas determinadas. El actuar de la Dieta, a pesar de las nefastas consecuencias vitales para los desposeídos y criminalizados recolectores de leña, obedece sin más al interés privado del propietario de los bosques, en donde la recolección de leña seca, y en extensión a todos los elementos naturales del bosque, incluso lo que se ha separado de la propiedad, es un impedimento para el monopolio de su comercialización. Como consecuencia, la leña caída, un bien común al ser costumbre, debe ser monopolizado, privatizado, debido a que el interés de la propiedad privada así lo requiere. Tal y como Marx (2007) expone “la moderna ocurrencia de unos tenderos ávidos se vuelve irrefutable [para los diputados de la Dieta] apenas proporciona desechos al antiquísimo interés (…) por la tierra” (p. 40). En ese preciso sentido, la relación individuo- Estado, especialmente desde el punto de vista del acusado, es dramáticamente alterada, en cuanto el Estado, racional y universal, se opone a este como Estado, pero, al proteger, a través de los estamentos de la Dieta, el interés privado y singular del propietario de los bosques, el Estado se rebaja al mezquino y calculador interés privado, en lugar de elevar la propiedad privada a la perspectiva del Estado en relación con la vida del recolector de leña. Así, el Estado es limitado al contenido y forma de la propiedad privada cuya voz está representada tanto por los propietarios como los estamentos de la Dieta Renana, “tiene que acomodarse en cuanto a la forma de sus medios a los límites de la propiedad privada” (Marx, 2007, p. 48), de donde esta se transforma en “límite y regla de la acción estatal” (Marx, 2007, p. 48). El interés de la propiedad privada se pone la máscara del Estado y, desde esta perspectiva, se determina la vida humana.

El desenmascaramiento de tal substitución por parte de Marx de la actividad de la Dieta, tristemente, tiene eco en el presente, particularmente cuando consideramos el rol del Estado en procesos de desplazamiento y desposesión, dirigidos a facilitar la acumulación de capital en el Norte global y a lo que actualmente se denomina ciudades globales. Fenómenos como la privatización en perjuicio de lo común, mercantilización y desarrollo geográfico desigual aparecen como productos de la elaboración del objeto de la Ley sobre el robo de la leña y la actividad legislativa de la Dieta Renana por parte de Marx. Así, Los debates sobre la ley acerca del robo de la leña se configura como una de las múltiples pautas metodológicas para atender al fenómeno de la desposesión propia de la configuración micro y macro del sistema de producción en donde reina el capital y se despliega bajo la relación acumulación/desposesión. En otras palabras, es una fuente importante para entender el término acuñado por David Harvey: “acumulación por desposesión” (Harvey, 2005) junto con la tendencia a mercantilizar las relaciones humanas y la vida misma. Un ejemplo de esto, que atañe directamente al presente, especialmente al considerar eventos contemporáneos como gentrificación, especulación inmobiliaria, la industrialización constante de lo rural, neo-colonialismo, el despojo violento y legal de territorios, es la producción de espacio en el capitalismo que, de acuerdo con Harvey (Harvey, 2005, 2013) y Lefebvre (Lefebvre, 1991), tiene doble connotación: el espacio es producido como mercancía y como fruto de la acumulación capitalista que se dirige constantemente al monopolio, en cuanto es uno de los medios de reproducción del sistema al absorber el excedente de capital. Aquí masas de campesinos, inmigrantes, trabajadores, comunidades afrodescendientes e indígenas son desplazadas y desposeídas a través del desarrollo urbano y rural con el fin de acumular capital haciendo uso, en la mayoría de las ocasiones, del ordenamiento jurídico para ello. Con el auge de la doctrina neoliberal, como momento predominante del capitalismo global, tal relación entre el Estado y el capital junto con la precarización vital como determinación legal no pueden ser más evidentes. El derecho del Estado frente al individuo ya desposeído es la la legitimación de su desposesión: los ídolos de madera siguen venciendo.

Referencias

Bensaïd, D. (2013). Los desposeídos: [Karl Marx, los ladrones de madera y los derechos de los pobres]. La matriz del pensamiento. Buenos Aires: Prometeo Libros.

Harvey, D. (2005). The new imperialism. Oxford: Oxford Univ. Press.

Harvey, D. (2013). Ciudades rebeldes: del derecho de la ciudad a la revolución urbana: Ediciones Akal.

Hegel, G. W. F. (2005). Principios de la filosofía del derecho o derecho natural y ciencia política. Los libros de Sísifo. Barcelona: Edhasa.

Kaviraj, S. (Ed.). (2003). Civil society: History and possibilities. Cambridge: Cambridge Univ. Press.

Lefebvre, H. (1991). The production of space. Malden, Oxford, Carlton-Melbourn: Blackwell publishing.

Marx, K. (1980). Contribución a la crítica de la economía política (1. ed. en español). Biblioteca del pensamiento socialista: Serie Los clásicos. México: Siglo Veintiuno Editores.

Marx, K. (1982). Escritos de juventud. México: Fondo de Cultura Económica.

Marx, K. (2007). Los debates de la Dieta Renana (1a ed.). Dimensión Clásica. Teoría social. Barcelona: Gedisa.

[1] Las Dietas provinciales eran el órgano legislativo de las diferentes regiones del Imperio Prusiano. La representación de estas era estamentaria, por lo cual, en el caso de la provincia de Renania, La Dieta, reunida en Düsseldorf del 23 de mayo al 25 de julio de 1841, estaba compuesta por tres estamentos (también llamados diputaciones o estados sociales): el de la ciudad, el campo y la nobleza. La elección de los ciudadanos que habrían de ocupar tales estamentos estaba supeditada a dos criterios: la renta territorial y la tasa fiscal (Ver: Bensaïd, 2013).

[2] Este sobrenombre no es fortuito. Gran parte de los artículos periodísticos escritos por Marx durante este periodo fueron firmados por este resaltando cualidad como ciudadano ante todas las demás y, simultáneamente, el carácter social del periodismo como “la voz clara, la forma manifiesta bajo la que se presenta el espíritu histórico de un pueblo” (Marx,1982, p. 184).

[3] El concepto de sociedad civil se ha transformado en los últimos siglos, aunque guarda estrecha relación con este momento descrito por Hegel (Hegel (2005) y la subsiguiente crítica realizada por Marx (Marx (1982). En relación con este tema el libro editado por Sudipta Kaviraj y Sunil Khilnani intitulado Civil Society. History and Possibilities (Kaviraj (2003) constituye una buena oportunidad para introducirse en los debates sobre la sociedad civil y su relación con el Estado.

[4] Este movimiento, tal como es descrito en el Prólogo de 1859, no es más que la contradicción entre las fuerzas productivas materiales de la sociedad y las relaciones de producción -relaciones de propiedad- que acaece en determinada fase de desarrollo de la sociedad. Las relaciones de producción se convierten en obstáculos en el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad y, de ese modo, se abre una etapa de revolución social, de transformación.

[5] Es posible distinguir 4 ángulos de ataque en el artículo en cuestión: 1) La naturaleza misma de la acción en relación con el contenido de los delitos contra la propiedad; 2) La omisión por parte de los diputados de la distinción consagrada en la Lex Carolina, acusada por su falta de humanitarismo en relación con procedimientos de tortura, entre la recolección de leña seca y el cortado furtivo de leña y la sustracción de leña, estos últimos tipificados como delito; 3) La eliminación del derecho consuetudinario, que “por su naturaleza, sólo puede ser el derecho de [la] masa inferior, desposeída y elemental” (Marx, 2007, p. 33), y su reemplazo injusto por una ley penal; y 4) el análisis del objeto de la acción y su correspondiente pena como indemnización unilateral para el propietario y su interés en perjuicio del interés común.

3 Comments

3 Comments

  1. Henry Mendez

    17 Octubre, 2018 at 12:55 pm

    Marx sigue aun mas vigente en pleno siglo XXI.

  2. Gustavo

    19 Octubre, 2018 at 2:54 pm

    Despues de leer el artículo y al reflexionar sobre él, siendo yo una persona no muy versada en el asunto, me recorde de una frase de Gabriel Garcia Marquez, pero respecto a la cual tengo dos versiones. Una versión dice: Cuando la mierda tenga algún valor los pobres no tendrán culo. La segunda versión es: Cuando la mierda tenga algún valor los pobres naceran sin culo. No sé cual de las dos es la original, pero creo que la mejor es la primera. Las dos versiones no son iguales o equivalentes. La primera versión se puede interpretar con este artículo, ya que no tener, no significa no haber nacido sin eso. Por eso yo diría, complementando el comentario de Gabo: Si la mierda tuviera algún valor, los pobres no tendrían culo, porque los ricos los desposeerían a los pobres.

  3. Carlos

    7 Noviembre, 2018 at 6:56 pm

    Excelente contribución que muestra como el joven Marx analizó el continuo ajuste de las leyes con los intereses económicos de acuerdo al momento histórico al concluir que: “tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden ser comprendidas por sí mismas ni por la pretendida evolución general del espíritu humano. Sino que, al contrario, tienen sus raíces en las condiciones materiales de vida ”. De ahí se paso que lo que era normal (costumbre), es decir, la recolección de leña de los bosques se transformará en delito alrededor del año 1840 en la región de Renania.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Most Popular

To Top
Abrir la barra de herramientas