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En Oriente Medio también germinan flores para la vida

29 mar. Kurdistán – Nos han impuesto un Oriente Medio, pero existe otro inconmensurable. Está el organizado por las potencias militaristas, el del poder, y está el genuino, el que avanza construyendo colectivamente otro mundo, el de la vida.

Al brillar el prado, descuidados, observamos,

que las vidas brotan entre los surcos ensangrentados,

que siempre brotaron y nos deleita,

y que la luz se potencia sostenida de nuestro corazón…

 

Por Alejandro Azadî*. El primero atestigua ser dramático y violento; gobernado por sádicos genocidas bañados en la opulencia y despóticos califas enemigos de “las naciones libres” y de “la causa por la paz”. Un “The Middle East” que amenaza a las potencias occidentales colocando el 99.9 % de los muertos y refugiados. Donde los extranjeros deberían de sentirse amenazados por “la violencia endémica que vive la zona” en la cual “pequeños grupos de asesinos tienen la capacidad de hacer mucho daño”.

Un Oriente Medio donde la mujer es esclava del hombre, fácilmente intercambiable por una cabra y obligada a casarse a edades tempranas con hombres mayores. Donde la Burka o el Chador son símbolos de opresión, de una cultura atrasada que no quiere ingresar a la modernidad (aunque las castas gobernantes con sus BMW, sus jet privados o sus extravagantes mujeres sean parte de ese paradigma). El Oriente Medio del Islam faccioso, en el cual supuestamente suníes y chiíes se disputan la yihad a través de coches bombas y sádicas masacres. Naturalmente en guerra donde los únicos capaces de apaciguar la región son los gendarmes de la OTAN: Arabia Saudita, Qatar, Israel y Turquía. O eso es lo que nos venden los titiriteros de la información.

Sin embargo, entre telones existe otro Oriente Medio: el del creciente fértil donde por primera vez la humanidad transformó radicalmente sus condiciones de vida, el de la revolución neolítica. El que étnicamente deleita a arqueólogos, antropólogos, juristas y sociólogos por sus raíces ancestrales, democráticas y pluralistas. Un Oriente Medio que ve nacer una nación democrática, guiada por principios confederales de carácter multiétnico, multiconfesional, multipartidista, multicultural, profundamente antipatriarcal. En el cual las mujeres se organizan detrás de unidades de autodefensa combatiendo los gérmenes del patriarcado bajo sus máscaras (capitalismo, terrorismo, machismo). Donde Mazlum Dogan y Zeki Alkan entregaron sus cuerpos al fuego del Newroz avivando la esperanza por un mundo mejor, que hoy emerge con fuerza en la Revolución de Rojava. Un Oriente Medio sostenido sobre principios democráticos, en el cual la mujer es la revolución y Serok Apo su líder espiritual.

Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora solo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta solo ser voz y rumor de sonrisa.

Mario Benedetti

Paradigmas que buscan mundos distintos: uno es prometedor de ganancias exorbitantes a costa de la dignidad humana, mientras el otro remonta el camino natural legado por las comunidades democráticas matriarcales renovando las esperanzas en el socialismo. Contra todos los pronósticos, superando las barreras del desconocimiento e ignorancia pese a las condiciones de la guerra y el monopolio comunicacional occidental, la lucha del pueblo kurdo, y en especial la lucha de las mujeres del Kurdistán, se esparcieron sobre la región y todo el planeta.

Las organizaciones anticapitalistas, altermundistas, antipatriarcales, antiautoritarias, pueblos originarios, feministas, ecológicos, comunistas, anarquistas, socialistas y demócratas; seres de bien comenzamos a tomar como propio las ideas de una “modernidad democrática” propuestas por el líder del pueblo kurdo Abdullah “Apo” Öcalan. Nos queda actualmente a quienes nos ubicamos al sur del norte bravo, a quienes nos paramos en paradigmas democráticos, extender nuestros brazos y nuestros lazos en favor del proyecto político que está dando frutos al norte de Siria, al norte de Irak, que promete extenderse entre otras etnias, naciones y partidos de la región.

Las potencias occidentales reconocen la ineficiencia en manejar los conflictos financiados y creados por ellos en la región, pero no terminan de reconocer la impronta democrática del programa kurdo que podría llevar la libertad y la paz a los pueblos que allí habitan. Naturalmente no lo reconocen por su impronta socialista, su énfasis en la democracia directa, su fervor porque la liberación de la mujer sea garante de la revolución y de un sistema económico mundial de carácter profundamente ecológico.

El 2017 augura ser un año de triunfos en materia militar contra el terrorismo. El Estado Islámico comienza a verse acorralado en Al Raqqa (Siria) y Mosul (Irak) mientras las operaciones conjuntas lideradas por fuerzas democráticas árabes, kurdas, armenias, yazidies (con “ayuda” militar de rusos, europeos, norteamericanos – occidentales) dan sus frutos. Sin embargo, en vistas de un posible estallido revolucionario en la región, Turquía arremete contra todo lo que huela a kurdo o tenga aspecto de democracia moderna.

El mapa geopolítico mundial es dinámico, y aún más en Oriente Medio. Queda por ver el rol de las potencias colonialistas respecto a la altiva esperanza kurda en una transformación democrática en la región, el lugar que ocupan los gendarmes de la OTAN en el terreno militar y a quiénes apoyarán los capaces de la muerte (e incapaces de la paz) de los países imperialistas. No obstante, el énfasis debe ponerse en los pueblos, pero principalmente en las mujeres, ya podemos divisar unidades de autodefensa femenina árabes, yazidies e inclusive persas, podemos ver la dejación de armas de grupos beligerantes bajo problemas étnicos (eje asirio-kurdo) e inclusive observar la aceptación confesional diversa.

Lo comunitario comienza a prevalecer sobre lo militar y la vida germina bajo nuevas esperanzas para la humanidad en la Revolución del Kurdistán.

Fotografía: Pravda News.

CI AA/DM/29/3/17/12:00

*Alejandro Azadî es corresponsal del medio de comunicación  para la visibilización y la solidaridad con el pueblo kurdo kurdistanamericalatina.org, y colaborador internacional de Colombia Informa.

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