Económicas

Economía feminista para la emancipación

3 dic. CI.- Los días 28 y 29 de noviembre en Paraguay se realizó el Seminario Internacional Luchas y Alternativas para una Economía Feminista Emancipatoria.

Este fue organizado por la Articulación Feminista Marcosur -AFM-, el Centro de Documentación y Estudios -CDE-, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales- CLACSO- y su Grupo de Trabajo Economía Feminista Emancipatoria -GT EFE-, quienes buscaban fomentar el debate y la reflexión entorno a la perspectiva económica feminista.

El evento contó con la participación de activistas, académicas y académicos feministas de Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Cuba, Guatemala, Uruguay, El Salvador, España, Italia y Estados Unidos.

Igualmente, destacó la presencia de las importantes estudiosas Silvia Federici (Feminismo Socialista y Economía), Natalia Quiroga Díaz (Feminismo, Decolonialidad y Economía Social) y Mercedes Olivera Bustamante (Antropología y Feminismo) entre otras y otros.

En el transcurso de los dos días se realizaron diferentes debates en los cuales se esbozaron diversas perspectivas entorno a los sistemas económico global y latinoamericano. Los paneles centrales fueron en torno a: Comunes y comunidad ante las desposesiones del neoliberalismo, diálogos descentrados; Cuando hablan las economías feministas; Luchas emancipatorias contra el capitalismo y a favor de la vida; Las mujeres, sus cuerpos y los territorios: resistencias y disputas; Flujos globales y financierización de la economía.

Durante el desarrollo del seminario resultó de gran interés la caracterización de la actual “Caza de Brujas”. Es decir, cómo se logró mostrar la judicialización y persecución a la mujer a través de los diferentes fenómenos que buscan mitigar las luchas feministas.

La diversidad de perspectivas y experiencias del seminario enriquecieron el análisis, permitiendo esbozar las violencias económicas y su relación directa con la militarización de los territorios y la extracción de recursos naturales.

Natalia Quiroga Díaz, en el cierre del seminario, hizo un recuento de las experiencias de hostigamiento y de procesos inquisitoriales en contra de las mujeres. Resaltó brevemente el caso mexicano donde se denuncia un incremento de los feminicidios en el 40%, a causa de mafias locales e institucionales que fomentan las violencias y la exclusión hacia las mujeres que buscan atravesar México para llegar Estados Unidos en busca de mejores oportunidades económicas; describió también el caso de las niñas que fueron incineradas vivas el 8 marzo en un albergue de protección contra la violencia cuando intentaban denunciar a lo que eran sometidas al interior del mismo albergue.

Díaz también se refirió a colombia y habló del asesinato de la lideresa Luz Jenny Montaño, en Tumaco, como ejemplo de la economía del feminicidio. Ella sostuvo que esta economía del feminicidio sucede en el marco de un Proceso de Paz que busca integrar los territorios económicamente productivos a los megaproyectos. Según ella afirma, permite ver que la verdadera guerra es contra las poblaciones que se han dedicado a defender los territorios.

Sobre el mismo tema, Silvia Federici expresó que el incremento de las violencias en contra de la mujer a causa de diferentes intereses económicos, no tiene que verse solo desde lo negativo. Esa violencia se está desplegando porque las mujeres se están movilizando, están luchando en contra del patriarcado, el capitalismo y en contra de los daños medioambientales.

Una breve aproximación a la economía feminista

La Economía Feminista a lo largo del seminario fue comprendida como aquella que es crítica ante las lógicas de acumulación capitalista, la enajenación del trabajo, los proyectos de desarrollo de la agenda neoliberal, las dinámicas de apropiación de riquezas naturales y de enajenación de los territorios sobre la base de la explotación de las mujeres.

“Promover una crítica de la lógica de la acumulación capitalista que es una lógica que se funda sobre la explotación del trabajo humano, que se funda sobre la privatización de las riquezas naturales y de las riquezas producidas. Por eso tiene efectos muy devastadores sobre la vida de las personas. Entonces, hay que empezar a repensar el mundo. Repensar las actividades que nos reproducen para crear otra lógica de fortalecimiento a un sentido más común del mundo. La lógica de que ‘otro mundo es posible’”, sostiene Silvia Federici sobre tarea fundamental de la Economía Feminista.

Además, proviene de las experiencias de las diferentes estructuras de desigualdad. Al interior de estas se dan espacios para las disputas territoriales, medioambientales, ancestrales, urbanas. Las perspectiva feminista se piensa dentro de una colonialidad para la decolonialidad.

La antropóloga social, teóloga y educadora popular Ana Felicia Torres afirma que las sujetas que desarrollan la Economía Feminista “somos mujeres despojadas, somos mujeres de la periferia del poder. Nuestra mirada es antisistémica decolonial y feminista emancipatoria. Nuestra resistencia es ética, política y epistémica. No buscamos la conciliación. No queremos ser incluidas. Queremos sacar áreas de nuestra vida de la influencia del mercado”.

En conclusión, la Economía Feminista ayuda a comprender cómo desmantelar los sistemas capitalista y patriarcal, pues sin reproducción no hay formas de trabajo o explotación. Entiende que todo tipo de explotación o violencia económica pasa por lo corpóreo y es por eso que debe ser comprendida como “la ciencia de la resistencia”, a diferencia de la Economía Clásica que es comprendida como la ciencia de la distribución de los recursos.

CI DA/PC/03/12/17/07:00

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