Derechos Humanos

Crisis carcelaria: una política criminal sin solución

4 may. CI. – Desde las cárceles de Palogordo en Santander y la cárcel del Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Ocaña los presos en entrevista con Colombia Informa, hablaron de la situación de derechos humanos en prisión.

La política criminal del país, ha estado determinada por el “populismo punitivo” que se enfoca desde la represión y no con miras a la prevención; ha tenido un marcado énfasis en la seguridad, sacrificando la perspectiva de los derechos humanos.

Desde la comisión asesora para el diseño de la política criminal se ha reiterado en muchas ocasiones, la urgencia de reconfigurar la estructura actual con la que se está aplicando ya que se está atentando con los derechos humanos. Se ha advertido que problemáticas tales como hacinamiento, nula atención médica, mala alimentación constituyen un caldo de cultivo para más comportamientos delictivos y la violencia intracarcelaria. Sobre esta situación, hablamos también con los colectivos de presos  entrevistados.

Colombia Informa: En los últimos meses se han movido en los medios de comunicación muchas opiniones sobre la rebaja de penas con ocasión de la visita del Papa Francisco a Colombia, ¿cuál es la posición del Colectivo de Presos Políticos?

Colectivo de Presos de Palo Gordo: El colectivo  piensa que la venida del Papa es de mucha importancia por el momento histórico que el país está pasando, centrado en la búsqueda de la paz, la reconciliación y el perdón y, más aún, el rescate de los valores perdidos. Sin embargo, los medios de comunicación de las élites tradicionales convirtieron un derecho natural, el de la paz, en un derecho político y económico, al decir que la venida del Santo Papa significa que muchos delincuentes quedarán libres y que esto es peligroso para la sociedad, pero la verdad es otra y es que el sector privado ve una amenaza de sus intereses con la libertad de tantos reclusos.

Colectivo de Presos de Cárcel Ocaña: Nuestra opinión es que debemos aprovechar la coyuntura de la venida de su Santidad porque el Estado no brinda una verdadera resocialización de la comunidad carcelaria, por el contrario, es represora. Tenemos que impulsar y lograr este beneficio para aliviar el peso del hacinamiento que estamos sufriendo los presos de Colombia.

C.I: Se han conocido muchas denuncias por las violaciones a los derechos humanos al interior de las prisiones, ¿cuáles son las iniciativas que están en marcha desde la población reclusa, y sus familiares, para hacer frente a esta situación?

C.P.P.G: Colombia como Estado ha hecho pactos internacionales, convenios que no se ven reflejados dentro de las instituciones carcelarias porque constantemente nos están vulnerando todos los derechos: salud, alimentación, recreación, entre otros. En este sentido, los guardias del INPEC han utilizado el dolor de los presos como bandera para reclamar beneficios personales como vivienda, salud y educación. Gracias a las organizaciones sociales, organizaciones de derechos humanos, Equipo Jurídico Pueblos, familiares, amigos, allegados, los presos nos hemos organizado en un Movimiento Nacional Carcelario en el que se ha venido visibilizando la problemática al interior de las cárceles del país, gracias a un trabajo constante de todos el Proyecto de Ley 148 está en el Congreso de la República como una propuesta para solucionar gran parte de la política criminal y la crisis carcelaria del país.

C.P.C.O: En cuanto a la violación de los derechos humanos en el centro penitenciario de Ocaña, nuestra lucha y compromiso con el colectivo de presos es difícil por las condiciones en las que estamos: hay hacinamiento; mal manejo por parte del INPEC con acciones represoras  e indignas con las que nos imponen  normas de manera arbitraria y no establecidas en el Código Penitenciario y Carcelario, es decir, les dan a las cárceles el manejo y la categoría de máxima seguridad. Se vulneran nuestros derechos a la salud, la educación y las visitas. En cuanto al nuevo sistema de visitas no se tuvo en cuenta que la mayoría de la población reclusa es de las zonas rurales y que la comunicación de estos presos con sus familiares es difícil, por lo tanto las visitas tienen más obstáculos, y esta situación vulnera nuestro derecho a compartir con nuestros familiares y amigos.

Nuestro compromiso es mantenernos en pie de lucha creando conciencia para defender nuestros ideales y hacer cumplir los derechos humanos, porque unidos garantizamos nuestras reivindicaciones.

C.I: Algunos expertos han llamado a realizar reformas a la política criminal del país, ¿cuál es el análisis que realizan ustedes sobre este planteamiento?

C.P.P.G: La mayoría de estudios respecto al sistema penitenciario y carcelario en Colombia dejan de lado un enfoque importante y es la realidad del país que, desde la política criminal, asume que la única solución al problema es la tipificación de nuevas conductas penales y la ampliación de las condenas. Al respecto, la Defensoría del Pueblo sugiere un cambio a la política criminal que existe actualmente; la Corte Constitucional sugiere al Gobierno, al Congreso, crear un política criminal más flexible. En ese sentido, vemos con buenos ojos que la comisión de política criminal tenga presente el Proyecto de Ley 148, al que algunos expertos también ven con buenos ojos.

C.P.C.O: En cuanto a las personas que quieren implantar y modificar reformas al sistema judicial con nuevas leyes que permitan que no haya hacinamiento en las cárceles colombianas, nuestro deber es apoyar dichas reformas que son para beneficio nuestro.

CI MM/DM/4/5/17/18:37

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