Vivienda

Continúan desalojos en Medellín: caso La Paralela

27 oct. CI.- El 2 de agosto el personal del Metro avisó a la comunidad de La Paralela, Medellín, que 297 viviendas serían desalojadas debido a la construcción de una estación multimodal que hará parte del metrocable Línea P Acevedo-Picacho. Esta fue la primera vez que los habitantes del barrio escucharon acerca del desalojo. En seguida se preguntaron ¿qué pasaría con ellos, ellas y sus casas?

Al mirar a través de las ventanas del metro entre las estaciones Acevedo y Tricentenario se logran ver una gran cantidad de casas de colores en un espacio reducido. La Paralela es un barrio de forma lineal que colinda con el lado Occidental de las vías del metro. Fue construido hace ya más de 30 años en un lote en el que únicamente habían cafetales y un par de viviendas.

Quienes viven en La Paralela han crecido con el barrio. Las relaciones vecinales y de convivencia han sido construidas por quienes antes eran niños y ahora son adultos o por quienes antes eran adultos y ahora son ancianos. “Aquí toda la comunidad se ayuda la una a la otra. Es el aroma a barrio. Si yo me paso para una urbanización, lo bonito que se vive en un barrio no se va vivir ahí porque ya la gente deja de comunicarse, se aísla”, afirma Beatriz Jiménez*, habitante de La Paralela desde hace más de 30 años.”

Desde el 2 de agosto el Instituto Social de Vivienda y Hábitat de Medellín -Isvimed- ha entrado a las viviendas con la finalidad de tomar las medidas y de calcular la cantidad de dinero que se ofrecerán por ellas. Sin embargo, la comunidad ha denunciado que desde hace un par de semanas estos funcionarios han ingresado sin autorización a las casas, violentando la decisión de quienes las habitan.

Se le están ofreciendo a los y las habitantes de La Paralela montos de dinero que no equivalen al valor de sus casas y un subsidio de arriendo durante tres meses. En este punto se incrementa la angustia de la comunidad, puesto que esta forma de proceder ya se ha aplicado en otros lugares de la ciudad.

Antecedentes

Los casos de La Iguaná y de Nueva Jerusalén son similares al de La Paralela. En un principio se les ofreció un subsidio por tres meses pero luego de este tiempo las personas desalojadas quedaron a la deriva, sin vivienda y sin condiciones de vida digna.

Que el modus operandi sea el mismo y de que ya hayan sido desalojadas varias comunidades ubicadas en puntos estratégicos, da cuenta de un modelo de ciudad que busca presentarse como “la más innovadora” pero que ha dejado de lado las necesidades de quienes la habitan.

“Nosotros no nos oponemos al desarrollo, a lo que nos oponemos es a que nos maltraten, a que nos violen los derechos. Queremos que nos aseguren unas condiciones dignas para vivir. Uno debe salir en iguales o mejores condiciones de las que estaba”, afirma José Muñoz*, habitante de la Paralela.

Para que un reflector pueda alumbrar algo debe haber otra cara de contraste a la que da la espalda y se mantiene oscura. Medellín es una ciudad que pone reflectores hacia sus megaproyectos como El Distrito de Innovación o Parques del Río, mientras que ignora a las comunidades que en un principio construyeron sus territorios de manera colectiva y sin ayuda de la Administración.

CI ND/PC/27/10/17/12:30

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