Recordando

Chucho Peña vive siempre en las letras

8 may. CI.- Hablar sobre Chucho Peña es hablar del revés del borrador de la hoja de un poema. Una historia con versos, tachones, correcciones y un borde arrancado de una hoja. Parte de la hoja que delata la ausencia de un fragmento importante, o más bien, de una historia que fue forzada a terminar.

Poeta, actor, cantante, pedagogo, luchador. Jesús María “Chucho” Peña era una joven promesa artística. Oriundo de Antioquia, se vinculó a grupos de teatro dentro de la universidad. Después se radicó en Bucaramanga, invitado por el Grupo de Teatro El Duende. En Santander fundó parte de su familia entre amigos, colectivos y trabajadores.

Fue activista e impulsor de movimientos artísticos dentro de la región. En 1982 se vinculó como poeta a la Unión Sindical de Trabajadores de Santander -Usitras- y a la Fundación para la Promoción de la Cultura y la Educación Popular. Desde ahí desarrolló en las comunidades populares el teatro callejero.

El 30 de abril se conmemoró su fallecimiento. El Archivo de Memoria Oral de las Víctimas de la Universidad Industrial de Santander -AMOVI-UIS- se dio la tarea de conmemorar este aniversario.

Participaron familiares, amigos, amigas, profesores, defensores de Derechos Humanos, estudiantes y población en general. Se narraron poemas, anécdotas y se arrojaron aviones de papel al aire que rememoraban la libertad de su espíritu.

Se hizo una compilación de sus versos, prosas e historia. En su obra póstuma Seguiré buscando mi verso hay una antología poética que exalta su pasión por la vida y la lucha social. Este libro revive las letras de Chucho Peña en contra del silencio, el olvido, la impunidad y el tiempo: la fatalidad combinada con la onírica poética (un detalle que le divertía al poeta y reflejaba su forma de ser).

Para Chucho el arte no fue más que un acto de libertad del país. Incitó a tener un pueblo fértil en cultura, folclore y memoria. Sostuvo que aquel que reconoce su identidad a través del arte sabe de dónde viene y hacía donde encamina su porvenir.

Sus poemas fueron musicalizados por la agrupación Dezadaptadoz y han sido fuente de inspiración para nuevas generaciones, pues dejó un legado reconstruido por su familia. Esta, en honor a él, fundó la Editorial Publicaciones el Avichucho.

El 30 de abril de 1986 Chucho fue asesinado por su vida política y la amplia acogida de sus expresiones artísticas. Participaba en la defensa sindical de los derechos de los trabajadores. En uno de sus viajes por la región para una reunión fue hallado sin vida con muestras de violencia en su cuerpo. Este crimen sigue impune.

CI MR/PC/08/05/18/18:00

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