América del Norte

Policía de Estados Unidos en ‘temporada de caza’ contra la población negra

13 jun CI.- Semanalmente un video surge en las redes sociales y evidencia la violencia policial contra la ciudadanía, generalmente no armada, en los Estados Unidos. El gran impacto de estos videos en la opinión pública, tanto en el país del norte como a nivel mundial, demuestra la realidad del sistema criminal-judicial del Gobierno de este país que históricamente ha sido motivo de indignación social. La Policía en los Estados Unidos no sirve para proteger a la comunidad en el marco de una buena convivencia y, por el contrario, está asesinando a su pueblo.

La semana pasada surgieron dos videos, en menos de 24 horas, relacionados con hechos de violencia policial contra dos hombres negros, Alton Sterling en Baton Rouge, Louisiana, y Philando Castile en Falcon Heights, Minnesota. Sterling murió el 5 de julio en las horas de la mañana y Castile el 6 de julio. En los videos se evidenció una situación ya repetitiva para la comunidad: uno o varios agentes de Policía asesinan a sangre fría a personas negras por el hecho de pertenecer a esta raza.

Sterling, “el hombre de los discos”

Alton Sterling tenía 37 años y era padre de cinco niños, el mayor tenía 15 años; trabajaba informalmente vendiendo discos de música en una estación de gasolina debido a que sus antecedentes legales le impedían conseguir un trabajo estable. La noche de su asesinato transcurría normalmente pero una persona anonima llamó a la Policía para decir que un hombre con una camisa roja, y que vendía discos, lo había amenazado con una arma. Así llegaron dos agentes de la Policía al lugar que, luego de una disputa, insistieron en la amenaza que Sterling generaba al tener una arma de fuego; le dispararon cuatro tiros fatales.

Chris LeDay hizo que el video del asesinato de Sterling fuera viral y por ello fue detenido al día siguiente y llevado a la cárcel por no poder pagar unas multas. Una muestra de la judicialización y represión permanente a las personas que revelan al público las atrocidades que comete la fuerza pública contra los civiles. En el caso del asesinato a Eric Garner, en julio de 2014, Ramsey Orta fue el hombre que grabó el video y por ello ha sufrido junto a su familia de la persecución judicial y hostigamiento de la Policía. En este momento se encuentra en prisión, mientras los agentes de Policía responsables del asesinato de Garner están en libertad y total impunidad.

Philando Castile, “Servía el almuerzo a mis hijos siempre con una sonrisa”

Philando Castile manejaba su auto en compañía de su novia, Diamond “Lavish” Reynolds y su pequeña hija de cuatro años cuando un policía detuvo su carro para una requisa, luego de argumentar que en el vehículo fallaba una de las luces traseras. Castile le informó al agente que iba a buscar sus documentos en la guantera y que, adicionalmente, llevaba arma con permiso legal; en el momento que buscaba la documentación el agente le disparó cinco veces. Después de los disparos, Diamond empezó a hacer una transmisión en vivo con su celular de la situación que mostraba la agonía de Philando, la hija de Reynolds de 4 años llorando y al agente de la Policía, quien seguía apuntando su arma a Philando y a Diamond. Después de algunos minutos la Policía decidió detener a Reynolds y confiscar su celular.

A pesar de que Castile no tenía ningún cargo de un delito grave, esta no fue la primera vez que la Policía lo detuvo; la víctima siempre fue culpable de “manejar mientras era negra”. La Policía le había dado más de 30 multas por infracciones de tránsito. Castile trabajaba en la cafetería de una escuela en St. Paul, Minnesota y, según los familiares de los niños que asisten la escuela, era un hombre querido por todas las personas ya que “era muy juicioso”.

En el caso de Castile la Asociación Nacional del Rifle -NRA-, que siempre argumenta la necesidad de preservar el derecho de tener armas en Estados Unidos, no ha defendido el derecho legal de Castile a tener el arma. No obstante, luego de los tiroteos masivos de Charleston, Sandy Hook y Orlando, recientemente, esta institución siempre ha estado activa y defendiendo la posesión civil de armas.

Cinco víctimas latinas en una semana

En esta segunda semana de julio, cuando ocurrieron los asesinatos de Alton Sterling y Philando Castile, la Policía también asesinó a seis personas latinas: Fermin Vincent Valenzuela, Vinson Ramos, Melissa Ventura, Anthony Nuñez, Pedro Villanueva y Raúl Saavedra Vargas. Los casos de estas seis personas son otros ejemplos de las exageradas e incontroladas reacciones por parte de la Policía en los Estados Unidos.

Fermin Valenzuela, una persona que sufría de trastorno bipolar, fue atacado con una arma taser (eléctrica) el 2 de julio, y murió el día siguiente debido a las graves lesiones ocasionadas. Vinson Ramos, en la ciudad de Los Angeles, California, y Melissa Ventura en Yuma, Arizona, fueron víctimas de la Policía que, en dos situaciones de problemas intrafamiliares, asesinaron a los protagonistas.

Anthony Nuñez era un joven de 18 años que fue asesinado en su propia casa cuando la Policía intentaba persuadirlo para que no se suicidara. Pedro Villanueva murió cuando huía de un policía no uniformado y sin identificación que le disparó a su carro en movimiento, algo que además es prohibido en muchos departamentos de Policía debido al riesgo que implica para las demás personas. Finalmente, Raúl Saavedra-Vargas murió por disparos cuando iba en su carro y descuidó un puesto de control de tránsito.

Protestas sociales

La respuesta a la profunda tragedia que padecen muchas comunidades en la nación norteamericana ha sido movilización y organización social. En ciudades de todo el país miles de personas han estado movilizándose por medio de plantones, marchas, bloqueos y reuniones que coordinan estrategias de resistencia civil. La organización dirigida por personas negras y organizaciones como Black Lives Matter, han tenido un papel valioso en las acciones y formulaciones de propuestas y exigencias ante la violencia racial desde las instituciones gubernamentales.

Por su parte, la respuesta de la Policía ha sido llena de represión y militarización; en Baton Rouge la Policía arrestó más de cien personas en una movilización pacífica el 9 de julio y, al siguiente día, invadió una propiedad privada para arrestar docenas más que estaban reunidas después de una marcha. En el transcurso de una protesta el 7 de julio, en Dallas, un tirador disparó a once policías y asesinó a cinco de ellos. El tirador, Micah Johnson, era veterano de la guerra en Afganistán y actuaba solo.

Mucha policía, muchas cámaras y poca solución

Según varias investigaciones cada 28 horas la Policía en los Estados Unidos asesina a una persona. En el año 2015 la policía asesinó 1,146 personas, donde el 15% de ellas eran hombres negros entre los 15 y 34 años; una grupo poblacional que representa tan sólo el 2% de la totalidad de habitantes del país norteamericano.

Ante este grave problema el gobierno de Barack Obama aprobó un proyecto de $20 millones de dólares (60 mil millones de pesos) para que los departamentos de Policía locales pudieran comprar cámaras corporales, que sirvieran para grabar y registrar las interacciones entre la Policía y los civiles. Según Obama, estas cámaras ayudarían a dar más transparencia e incentivo a la Policía para actuar con menor violencia. Sin embargo, la enorme cantidad de casos donde se ha registrado la inocencia de las víctimas y la culpabilidad de la fuerza pública, revelan que las cámaras no son suficientes para evitar que los agentes de la Policía sean judicializados y, por el contrario, son herramientas que deslegitiman cada vez más su función pública. Muchos de los agentes de la Policía gozan de libertad y vacaciones pagas luego de cometer asesinatos.

Este lunes 11 de julio y tras los hechos en Dallas y las protestas masivas de la última semana, en Carolina del Norte, el gobernador aprobó una ley que declara el registro audiovisual capturado por las cámaras corporales de la Policía y las cámaras en sus carros como información no sin acceso para el público. Así, cuando una persona desee tener acceso a este registro tiene que pasar previamente por un proceso legal que implicaría dinero, tiempo y posible persecución judicial y policial.

Propuesta subalterna

Los actuales casos demuestran que la violencia policial no ocurre por falta de cámaras. Esta violencia es la continuación de una violencia sancionada por el Estado en contra de las comunidades negras, latinas y minoritarias, por verlas como sub-humanos, como seres sin derechos.

Una de las propuestas de las comunidades movilizadas para enfrentar la brutalidad policial es acabar con la institución de la Policía, esa estructura y doctrina que nace de las patrullas que capturaban a los esclavos fugados de sus dueños; esa institución históricamente ligada a grupos fascistas y racistas como el ´Klu Klux Klan´.

Las intervenciones desde las comunidades es la estrategia de respuesta para no involucrar a la actual institución de la Policía en la solución de los conflictos sociales y conseguir una buena convivencia. Según el movimiento social, para la prevención de la violencia es necesario el fortalecimiento del tejido social, y la Policía, que ha demostrado ser ajena a las comunidades e incapaz de pacificar situaciones potencialmente violentas sin el uso de sus letales armas, es un obstáculo mortal.

CI ZP/JA/13/07/16/19:30

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